La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, encendió las alarmas sobre el sistema de salud regional luego de que se conocieran los balances financieros definitivos de Nueva EPS, la entidad prestadora de salud más grande del departamento. Según los estados contables presentados tras la intervención del Gobierno Nacional, la EPS registró pérdidas netas por 4,8 billones de pesos durante el ejercicio de 2024, un déficit que la mandataria atribuye directamente a una Unidad de Pago por Capitación (UPC) insuficiente y a deudas históricas que arrastra el sistema. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales oficiales, Toro advirtió que el manejo del Gobierno Nacional tiene al sistema al borde del colapso, poniendo en riesgo la atención de más de 1,1 millones de afiliados en el Valle del Cauca.
El reporte financiero de Nueva EPS reveló que, durante 2024, la entidad tuvo ingresos ordinarios por 22,2 billones de pesos, pero enfrentó costos de atención médica por 26,4 billones, generando un hueco estructural de 4,8 billones. La gobernadora destacó que el déficit no se debe a gastos administrativos internos, que se mantuvieron controlados en un 2,5%, sino a la insuficiencia de la UPC que el Estado gira por cada afiliado. Además, la EPS logró superar cinco procesos de intervención y procesó un rezago histórico de 10 millones de facturas que databan desde 2008, lo que evidencia la magnitud de la crisis heredada. Toro señaló que, a pesar de estos esfuerzos, la red hospitalaria del departamento sigue sin claridad sobre las deudas que la EPS tiene con clínicas y hospitales, lo que compromete la sostenibilidad de las instituciones.
El impacto en la red hospitalaria y los pacientes
En un video difundido junto a su declaración, la gobernadora describió con crudeza las consecuencias visibles de esta crisis: hospitales y clínicas desfinanciadas, tratamientos interrumpidos para pacientes con enfermedades crónicas y huérfanas, y madres, niños y adultos mayores que enfrentan barreras administrativas para acceder a medicamentos. Toro también denunció que el talento humano del sector salud, que incluye médicos, enfermeras y personal administrativo, trabaja en medio de enormes dificultades, sin recibir pagos oportunos. La mandataria enfatizó que los vallecaucanos merecen transparencia, responsabilidad y un sistema de salud que garantice una atención digna, oportuna y con calidad.
«Los estados financieros de @NuevaEPSCol confirman la grave crisis que desde hace tiempo hemos advertido. El manejo del Gobierno Nacional tiene al sistema de salud al borde del colapso. En el Valle del Cauca, más de 1,1 millones de personas dependen de la Nueva EPS y seguimos sin claridad sobre la deuda con nuestra red hospitalaria y de clínicas. Esto pone en riesgo la atención de los pacientes, la entrega de medicamentos y la sostenibilidad de nuestras instituciones.»
Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle del Cauca
La advertencia de Toro se suma a las voces de otros mandatarios regionales que exigen al Ministerio de Salud una revisión técnica inmediata del valor de la UPC, para evitar el colapso de la red hospitalaria en el segundo semestre del año. Durante los debates de la reforma a la salud, la gobernadora ya había anticipado la inviabilidad del modelo actual, y ahora los balances de Nueva EPS confirman sus temores. Con más de 1,1 millones de afiliados dependiendo de esta EPS en el Valle del Cauca, la gobernadora hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que actúe con transparencia y responsabilidad, garantizando que los recursos lleguen a tiempo y que la atención médica no se detenga para los sectores más vulnerables de la población.












