El bloqueo en el muelle turístico de Buenaventura, que completa casi una semana, está golpeando con fuerza el turismo y el empleo local durante el puente festivo, según denunció la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro. La mandataria hizo un llamado urgente al Comité del Paro Cívico, responsable de mantener el cierre del embarcadero, para que levante la protesta que impide la movilidad de turistas y trabajadores en el principal acceso a la bahía del Pacífico vallecaucano. Toro advirtió que la medida afecta directamente a unos mil trabajadores del sector turístico y a los consejos comunitarios que dependen de la actividad, justo en una temporada de alta demanda por el fin de semana festivo.
La gobernadora rechazó de manera contundente las acciones del Comité, que alega incumplimientos de acuerdos previos con la Nación, y sostuvo que esos reclamos deben ser gestionados ante el Gobierno nacional y no perjudicando a la economía local. «Yo sí creo que no están haciendo un beneficio, sino que están haciendo un daño a la gente trabajadora de Buenaventura, que todos los días labora en el sector del turismo para poder tener sus ingresos», afirmó Toro, quien calificó la situación como un agravio a la comunidad trabajadora.
«Me parece el colmo que estén generando esas pérdidas, especialmente este fin de semana que es de alta temporada turística. Le están haciendo daño a los consejos comunitarios que tienen sus negocios, a los hoteles, a los empresarios y al empleo de Buenaventura», añadió la mandataria, en una clara crítica al bloqueo que afecta a hoteles, empresarios y trabajadores del turismo, así como al empleo en general en la ciudad puerto.
Un muelle en riesgo y una solución en camino
En medio de la controversia, la gobernadora Toro reveló que espera la autorización del Instituto Nacional de Vías (Invías) para retirar la estructura actual del muelle, considerada riesgosa, e instalar un nuevo embarcadero flotante promovido por la Gobernación. Este proyecto, que hace parte de las inversiones priorizadas en los Conversatorios Ciudadanos, no solo busca mejorar la infraestructura turística, sino que también serviría para el transporte de alimentos. Un aspecto clave del plan es que el nuevo muelle sería administrado por una empresa público-comunitaria, donde la mayoría accionaria estaría en manos del municipio y el 49% restante sería de la comunidad, con participación de consejos comunitarios, motoristas y empresarios locales. Toro insistió en que la protesta actual agrava las pérdidas para quienes dependen del muelle y reiteró su llamado a levantar la restricción durante el puente festivo para no seguir perjudicando a la economía de Buenaventura.












