El Ministerio del Trabajo emitió una circular dirigida a todas las empresas del país con el objetivo de aclarar el uso de cesantías para los afectados por el terremoto del 10 de agosto de 2026. La ministra Natalia López explicó que el documento establece que el sismo, por sí solo, no constituye una causal automática de despido ni suspensión de contratos laborales, y que la ocurrencia de este fenómeno natural no puede ser interpretada como fuerza mayor para tomar decisiones unilaterales contra los trabajadores.
La circular no crea nuevas causales para el retiro de cesantías, sino que aclara su aplicación para aquellos damnificados que requieran reparar o comprar vivienda. Las empresas deberán verificar con los soportes correspondientes el uso de estos recursos retirados por los empleados. De esta manera, el Gobierno busca garantizar que las personas afectadas por la emergencia puedan acceder a los beneficios establecidos en la ley sin que se generen interpretaciones erróneas que vulneren sus derechos laborales.
Flexibilidad laboral y medidas complementarias
El Ministerio del Trabajo también recomendó a los empleadores implementar medidas de flexibilidad laboral, como permitir retardos, ausencias justificadas, teletrabajo, horarios flexibles y licencias no remuneradas para los trabajadores afectados directa o indirectamente por el terremoto. Asimismo, las empresas pueden negociar con sus empleados el adelanto de vacaciones y de la prima de Navidad, así como otorgar auxilios extralegales en alimentación, alojamiento, reparación de vivienda y préstamos blandos, siempre que estos no se conviertan en prestaciones salariales obligatorias.
Participación en labores de ayuda y seguridad
La circular también establece que los trabajadores pueden participar en labores de ayuda humanitaria, siempre que cuenten con la cobertura necesaria en seguridad y salud en el trabajo. Sin embargo, se aclara que no deben realizar tareas especializadas si no tienen la formación requerida. Para evitar riesgos, se insta a las empresas a integrarse en redes de solidaridad y a impedir que sus empleados ingresen a instalaciones que hayan sido declaradas inseguras por las autoridades competentes.










