La Delegación del Gobierno nacional en los diálogos de paz con el ELN alertó este 30 de diciembre sobre un riesgo inminente de escalada bélica entre ese grupo armado y el Frente 33 de las disidencias de las FARC en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, y propuso la activación inmediata de una Comisión Humanitaria integrada por la Defensoría del Pueblo, las Naciones Unidas, la Iglesia Católica y con el respaldo de la Gobernación de Norte de Santander. Esta advertencia se produce en medio de intensas tensiones por disputas territoriales que han derivado en hostilidades con uso de explosivos, drones y paros armados en zonas como Tibú, La Gabarra (kilómetros 16 a 25) y Pacheli.
Los enfrentamientos más recientes se registraron entre el 24 y 25 de diciembre, dejando más de 300 personas desplazadas en los últimos días, incluyendo 180 núcleos familiares que suman 252 individuos, en su mayoría mujeres y menores, quienes huyeron hacia Tibú y Cúcuta. Adicionalmente, unas 6.000 personas enfrentan riesgo de confinamiento, mientras que durante este año se ha reportado un aumento del 252% en el reclutamiento forzado de menores, exacerbando la crisis humanitaria con desplazamientos masivos, restricciones a la movilidad, servicios médicos y alimentarios, secuestros y rupturas en la vida comunitaria.
Incidentes graves marcan la escalada
Entre los hechos más graves destacan el secuestro de dos mujeres de 25 y 27 años, junto con un bebé de un mes, en la vereda Pacheli, donde ambos bandos se acusan mutuamente; el asesinato de un conductor de ambulancia durante un paro armado impuesto por el ELN en la semana anterior; y una víctima de mina antipersona el 25 de diciembre. La Defensoría del Pueblo ha confirmado la intensificación del uso de explosivos y drones, lo que agrava el deterioro de la seguridad en la zona.
Voces de alerta desde el territorio
“Cuando el Gobierno Nacional viene, habla de la guerra que hubo de enero a marzo, pero resulta que la situación ha sido permanente, a tal punto que hoy, 11 meses después de esa guerra, tenemos enfrentamientos en toda la zona.”
Luis Fernando Niño, consejero de paz de Norte de Santander
“Con tantos combates y muertos se necesita mano de obra, y esa mano de obra la sacan de los muchachos, niños y niñas, incluso indígenas.”
Luis Fernando Niño, consejero de paz de Norte de Santander
“Esa noche se nos llevaron dos muchachas de 25 y 27 años con una bebé recién nacida de un mes.”
Luis Fernando Niño, consejero de paz de Norte de Santander
La Delegación del Gobierno nacional hizo un llamado expreso a ambas partes: “Hacemos un llamado a ambas partes a que cesen sus hostilidades y eviten que se produzca de nuevo una situación similar a la vivida por la población en la región del Catatumbo en enero del año que termina.” Este pronunciamiento se enmarca en un contexto de hostilidades que iniciaron en enero con desplazamientos masivos y la suspensión de los diálogos de paz entre el Gobierno y el ELN, y ahora alerta sobre una posible escalada hacia 2025 basada en información confiable.










