Una falla tecnológica en la torre de control del aeropuerto El Dorado, ocurrida el 4 de noviembre de 2026, desencadenó la cancelación de 79 vuelos y múltiples retrasos, evidenciando la obsolescencia de los equipos de seguridad aérea. Como respuesta, el Gobierno nacional, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella y la ministra de Transporte, Elsa Noguera, anunció un ambicioso plan de modernización de infraestructura aeronáutica por un billón de pesos, financiado mediante un crédito aprobado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), con ejecución prevista entre 2026 y 2030.
El mandatario fue contundente en sus declaraciones: «¡Lo ocurrido ayer en el aeropuerto El Dorado no puede repetirse! La seguridad de millones de pasajeros no puede depender de sistemas obsoletos ni de mantenimientos aplazados. ¡La seguridad aérea no se improvisa, se garantiza con inversión, tecnología y decisiones!». La ministra Noguera atribuyó la falla directamente a la obsolescencia de los equipos y señaló que el anterior gobierno «no le metió un peso a la seguridad aérea», según afirmó el presidente en sus redes sociales. La falla consistió en la pérdida de imagen en las pantallas de la torre, lo que obligó a suspender operaciones en pleno movimiento del principal terminal aéreo del país.
Problemas estructurales y técnicos en la torre de control
Una investigación del periodista Luis Carlos Vélez, publicada por La FM, reveló un complejo panorama detrás de la falla. La torre de control, de 114 metros de altura, registra un asentamiento estructural de entre 14 y 16 centímetros, atribuido a una diferencia entre los pilotes previstos en los estudios de suelo —62 metros— y los realmente ejecutados, de solo 22 metros. Además, el informe de asistencia técnica de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), fechado el 20 de abril de 2016, ya había advertido sobre una obstrucción visual provocada por una viga y un parante en la torre, cuyos vidrios no han recibido limpieza desde su construcción. A esto se suman filtraciones hacia el sótano eléctrico, limitaciones en el Radar de Vigilancia de Superficie y la degradación temporal del sistema ILS CAT III de la pista 14R a categoría I, vigente hasta el 14 de noviembre. Para el 3 de noviembre, un día antes de la falla, había 65 NOTAM activos, alertas de navegación que reflejan el estado crítico de la infraestructura.
Un plan millonario para 67 estaciones aeronáuticas
El plan de modernización, detallado por la ministra Noguera, contempla la intervención de 67 estaciones aeronáuticas en todo el país, con especial énfasis en los principales centros de control y salas radar de Bogotá, Barranquilla, Rionegro, Cali, Villavicencio y San Andrés. Se renovarán 12 radares y se adquirirán 15 nuevos sistemas de vigilancia, con el objetivo de recuperar la capacidad operativa del aeropuerto El Dorado, que en condiciones ideales puede manejar entre 68 y 70 operaciones por hora, según datos de IATA de 2023, pero que se reduce drásticamente a 30 en baja visibilidad y a 20 con vientos de cola. La ministra anticipó que en las próximas semanas comenzará un esquema de mantenimiento preventivo en las instalaciones más críticas, mientras se ejecuta el crédito de la CAF, que ya está aprobado. La inversión de un billón de pesos busca, según el Gobierno, «recuperar la infraestructura aeronáutica y proteger la vida de los colombianos».
«79 vuelos cancelados y muchos otros retrasados»
Elsa Noguera, ministra de Transporte
La investigación también reveló que un informe de inspección DASNA 021 de la Secretaría de Autoridad Aeronáutica detectó incumplimientos frente a estándares nacionales e internacionales. Con el anuncio del plan, el Gobierno busca enviar un mensaje de garantía a los pasajeros y a la industria, aunque el reto de recuperar la confianza en un sistema que evidenció fallas durante años apenas comienza. El presidente Espriella concluyó: «En la Patria Milagro estamos trabajando para recuperar la infraestructura aeronáutica».









