En Belén de Bajirá, Chocó, las comunidades locales expresaron su profunda inconformidad con el Gobierno de Gustavo Petro por la ausencia de su delegación en la séptima sesión de la Mesa Humanitaria, celebrada el 24 de abril de 2026. Esta jornada, organizada por el Foro Interétnico Solidaridad Chocó (Fisch) con representantes locales, nacionales e internacionales, buscaba evaluar los riesgos del proceso de paz entre el Gobierno colombiano y el Clan del Golfo (EGC). Figuras como Richard Moreno, director del Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (Conpa); Zenaida Martínez, integrante del consejo comunitario de Pedeguita y Mancilla; Juan Pablo Guerrero, subdirector del Cinep; Mariana Ardila, delegada para la Justicia Transicional y el Derecho a la Paz de la Defensoría del Pueblo; Leopoldino Perea, alcalde de Belén de Bajirá; y Elizabeth Moreno, representante legal del Fisch, participaron activamente, destacando la falta de transparencia y participación comunitaria del Ejecutivo.
La sesión se desarrolló tres días después de la presentación de un informe tripartito elaborado por el Gobierno, la Mapp/OEA y el EGC, que reconoció avances parciales en el proceso de paz, pero también riesgos en el reclutamiento infantil. Sin embargo, esta percepción contrasta con la visión local, donde persisten preocupaciones por la legitimación de la narrativa del EGC, la ausencia de verificación independiente y una participación comunitaria débil. La Defensoría del Pueblo ha emitido 34 recomendaciones y solicitudes al espacio socio-jurídico con el Clan del Golfo, subrayando la necesidad de mayor inclusión. Críticas adicionales apuntan al mecanismo tripartito incipiente, sin metodología clara, y a la definición de Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en tierras colectivas de Belén de Bajirá y Unguía sin consulta previa, mientras el EGC niega haber reclutado menores según el informe.
Voces de las comunidades y expertos
Richard Moreno, director del Conpa, criticó la falta de diálogo abierto por parte del Gobierno.
“Sí hemos tenido reuniones de grupos muy pequeños, pero no en escenarios como este donde hay representación de diferentes procesos para que le puedan explicar a la gente realmente qué es lo que está pasando, cómo va el proceso, cómo van a participar, cuál es el nivel de avance que tiene. No llegan; le huyen a cualquier tipo de diálogo y discusión y eso es irresponsable”
Richard Moreno, director del Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (Conpa)
Zenaida Martínez enfatizó la necesidad de beneficios concretos para las comunidades.
“Muy bonito todos los acuerdos, pero tenemos que seguir reclamando que todos nos veamos incluidos y que todos nos veamos beneficiados. Además de eso, en esos documentos que yo siempre he visto y que hemos escuchado, yo no veo cuál es la reparación ni cuál es el beneficio que las comunidades como tal van a ser beneficiadas”
Zenaida Martínez, integrante del consejo comunitario de Pedeguita y Mancilla
Juan Pablo Guerrero alertó sobre riesgos estructurales en el proceso.
“Persiste limitación de verificación independiente, riesgo de legitimar la narrativa de la EGC y una participación comunitaria aún débil”
Juan Pablo Guerrero, subdirector del Cinep
Mariana Ardila amplió el concepto de reclutamiento infantil más allá de los casos forzados evidentes.
“Recordemos que cuando hablamos de ello, no solo tenemos que tener en la cabeza la visión más estricta y limitada de reclutamiento, que es cuando van y sacan a la fuerza de una escuela o de una casa a un niño, niña, adolescente. Pero resulta que el reclutamiento, el uso y la utilización tienen otras formas”
Mariana Ardila, delegada para la Justicia Transicional y el Derecho a la Paz de la Defensoría del Pueblo
El alcalde Leopoldino Perea reafirmó el compromiso territorial con la paz, pero desde las bases comunitarias.
“El territorio le apuesta a ese proceso de paz, pero ese camino debe ser construido por las comunidades y desde los territorios”
Leopoldino Perea, alcalde de Belén de Bajirá
Elizabeth Moreno visibilizó el clima de miedo que silencia a las comunidades.
“Ese miedo nos ha llevado al silencio. ¿Cómo evitamos las amenazas? ¿Cómo evitamos la muerte en nuestros territorios? Si no podemos hablar porque el actor siempre está presente”
Elizabeth Moreno, representante legal del Fisch
Hasta el momento, el Gobierno colombiano no se ha pronunciado sobre su ausencia en la mesa, lo que agrava las tensiones en un contexto de repetición de errores pasados sin una genuina participación comunitaria. Las comunidades del Chocó insisten en que el proceso de paz con el Clan del Golfo debe priorizar la transparencia y la inclusión para evitar legitimar narrativas armadas y garantizar reparaciones reales en los territorios afectados.












