El Gobierno de Colombia, a través del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), manifestó su profunda preocupación por la escalada militar en Venezuela, marcada por explosiones, sobrevuelos de aeronaves militares y ataques a instalaciones en Caracas durante las últimas horas y la madrugada. En un comunicado oficial basado en los principios de la Carta de las Naciones Unidas, rechazó cualquier acción unilateral y llamó a la desescalada inmediata, en medio de reportes sobre una operación militar de gran escala que culminó con la captura y expulsión de Nicolás Maduro, hecho confirmado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La tensión regional se ha elevado abruptamente, con riesgos inminentes de desplazamientos masivos, afectaciones humanitarias y un impacto directo en la estabilidad de la frontera colombo-venezolana. El pronunciamiento del Dapre subraya la necesidad de diálogo y verificación de hechos, mientras el Gobierno colombiano dispuso medidas urgentes para proteger a la población civil, salvaguardar la frontera y atender necesidades humanitarias y migratorias derivadas del conflicto.
Canales diplomáticos y prioridad en la paz
La Cancillería colombiana se comprometió a mantener abiertos los canales diplomáticos y a promover iniciativas multilaterales para confirmar los eventos ocurridos en Caracas. Este posicionamiento reafirma la prioridad del Gobierno en la paz, el respeto al derecho internacional y la protección de la vida humana, ante un escenario que podría derivar en mayores complicaciones para la región.
Desde Manizales, donde la preocupación por los efectos en la frontera es palpable, las autoridades locales monitorean de cerca la situación, listos para coordinar cualquier respuesta humanitaria que se requiera en las próximas horas.

















