El Ministerio del Trabajo, mediante la Resolución 2708 del 20 de agosto de 2026, derogó once circulares que habían sido expedidas entre 2025 y 2026, una decisión que, según explicaron expertos en derecho laboral, busca corregir un exceso normativo sin afectar los derechos fundamentales de los trabajadores ni las obligaciones de los empleadores. La abogada laboralista Cindy Isaza, quien emitió un comunicado a través de sus redes sociales para aclarar el alcance de la medida, afirmó que “queremos brindarles tranquilidad y explicarles, de manera general, qué ocurrió y cuál es el verdadero alcance de esta decisión”. La determinación surgió tras una revisión jurídica y técnica adelantada por la cartera laboral del Gobierno de Abelardo de la Espriella, que identificó que las circulares incluían requisitos, procedimientos, criterios obligatorios o consecuencias jurídicas que no estaban autorizados en un documento de ese tipo, creando obligaciones sin respaldo en una norma superior.
Lejos de implicar un vacío legal o un retroceso en la protección laboral, la derogación de estas once circulares deja intactas las leyes, decretos, resoluciones y jurisprudencia que regulan las materias abordadas, como la terminación de contratos por motivos de salud, el registro y manejo de horas extra, y el control de asistencia e inasistencias. “Esto no significa que se haya derogado la reforma laboral, ni que hayan desaparecido los derechos de los trabajadores o las obligaciones de los empleadores”, puntualizó Isaza. La abogada enfatizó que las protecciones legales para los empleados que puedan finalizar sus vínculos contractuales por razones de salud continúan vigentes, al igual que todas las disposiciones del Código Sustantivo del Trabajo y las leyes aplicables.
Revisión técnica y recomendaciones para empleadores
La derogatoria se fundamentó en que las circulares, en lugar de limitarse a orientar la aplicación de las normas laborales, imponían requisitos y procedimientos que no podían crearse mediante ese tipo de instrumento administrativo. “Su derogatoria no elimina ninguna de las protecciones legales para los empleados que puedan terminar sus vínculos contractuales por motivos de salud”, reiteró Isaza, quien también señaló que “la derogación de estas once circulares no significa que el sistema jurídico laboral haya quedado sin reglas”. La abogada aconsejó a los empleadores revisar si sus políticas, formatos o procedimientos internos citan alguna de las circulares derogadas y validar que su respaldo provenga de normas superiores, como leyes o decretos. Isaza informó que su firma preparará un informe técnico y material explicativo con recomendaciones concretas para que las empresas actualicen sus documentos y protocolos internos, garantizando así el cumplimiento de las obligaciones laborales vigentes sin recurrir a disposiciones ya derogadas.










