Gobierno de De la Espriella requerirá al Liberal y la U para aprobar leyes

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El gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella comenzará su mandato con un complejo rompecabezas político, pues la coalición oficialista no alcanza la mayoría necesaria en el nuevo Congreso que se instalará el próximo 20 de julio de 2026 para el periodo 2026-2030. Con apenas 38 senadores y 60 representantes asegurados, el Ejecutivo depende de la definición de los partidos Liberal, de la U y Alianza Verde, que se convierten en piezas clave para lograr la gobernabilidad legislativa.

Para aprobar leyes ordinarias, el Gobierno necesita 55 votos en el Senado y 94 en la Cámara de Representantes. La suma actual de la coalición oficialista, integrada por Centro Democrático (17 senadores y 28 representantes), Partido Conservador (10 y 19), Cambio Radical (7 y 10), Salvación Nacional (3 senadores y 1 representante) y Creemos (1 senador y 2 representantes), se queda corta. En este escenario, la atención política y económica estará puesta en las decisiones que tomen en las próximas semanas las tres colectividades que pueden inclinar la balanza.

La aritmética de la gobernabilidad

Los partidos Liberal, de la U y Alianza Verde acumulan entre sí 33 senadores y 47 representantes, números que permitirían al Gobierno alcanzar las mayorías requeridas si se suman al oficialismo. Sin embargo, la suma individual de cada uno evidencia la necesidad de tejer acuerdos específicos. Si el Partido Liberal, con 13 senadores y 28 representantes, se suma a la coalición, el Gobierno alcanzaría 51 senadores, quedando a solo cuatro curules de la mayoría, y 88 representantes, a seis de los 94 necesarios. En contraste, la oposición, liderada por el Pacto Histórico, que cuenta con 25 senadores y 40 representantes, más las dos curules adicionales de la fórmula perdedora de la segunda vuelta presidencial —Iván Cepeda y Aída Quilcué— para un total de 26 senadores y 41 representantes, es robusta pero insuficiente para bloquear por sí sola los proyectos del Ejecutivo.

El presidente electo ya enfrentó su primera tensión con una de las fuerzas oficialistas durante la elección del presidente del Senado. Mientras el Gobierno respaldó a Alfredo Deluque, del Partido de la U, el Centro Democrático, liderado por Álvaro Uribe Vélez, apoyó a Honorio Henríquez. Este episodio anticipa las complejas negociaciones que vendrán para consolidar la coalición y garantizar la aprobación de reformas y proyectos de ley.

La definición del estatus de cada partido —gobierno, independiente u oposición— deberá realizarse a más tardar un mes después de la posesión presidencial, según lo exige el Estatuto de la Oposición. Esta decisión no solo determinará el acceso a mesas directivas y espacios en medios de comunicación, sino también la capacidad de ejercer control político. La instalación del Congreso el 20 de julio marca el inicio de un periodo crucial en el que Abelardo de la Espriella deberá demostrar su habilidad para construir los consensos necesarios y asegurar la estabilidad legislativa de su gobierno.

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