El Gobierno de Abelardo de la Espriella ha puesto bajo la lupa el multimillonario contrato firmado con la empresa sueca Saab para la adquisición de 17 aviones de combate Gripen, un acuerdo valorado en 3.135 millones de euros (cerca de 16,5 billones de pesos colombianos al momento de la negociación) y destinado a reemplazar la envejecida flota de Kfir. El mayor general Juan Jaime Martínez Ossa, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), confirmó que el contrato no ha sido cancelado, pero que actualmente se evalúan sus condiciones en mesas de trabajo debido a la difícil situación económica del país, revisando los pagos, beneficios y obligaciones pactadas. La decisión final sobre el futuro de este acuerdo recae en el Ejecutivo.
El contrato, anunciado en noviembre de 2025 durante el Gobierno de Gustavo Petro, contempla la entrega de 15 aeronaves monoplaza Gripen E y dos biplaza Gripen F, con un cronograma de entregas que se extiende hasta 2032. Según informó en su momento el entonces ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ya se realizó un primer pago de 5.000 millones de pesos, mientras que el desembolso restante estaba previsto para 2027. Sin embargo, la llegada del nuevo gobierno ha generado incertidumbre, pues la administración de Espriella analiza si las condiciones financieras del negocio son sostenibles frente a las altas necesidades económicas del país.
Evaluación entre partes
En declaraciones a los medios, el mayor general Martínez Ossa explicó que el proceso de contratación de los Gripen cuenta con un contrato firmado y que actualmente se está evaluando en diferentes aspectos, dejando claro que este es un tema de Gobierno. “Colombia tiene en este momento unas necesidades económicas altas, donde están evaluando cómo hacer ese proceso que quedó en la contratación, los pagos y los beneficios que tienen que llegar al país”, afirmó el oficial, quien agregó que el contrato es “un conjunto de muchas intenciones de cumplimiento entre las partes”. Pese a la revisión, el comandante reiteró que los compromisos previstos para la llegada de los aviones se mantienen y que no existe una orden de cancelación.
“El proceso de contratación de los Gripen tiene un contrato firmado. Es un contrato que se está evaluando en los diferentes aspectos y este es un tema de Gobierno”.
Mayor general Juan Jaime Martínez Ossa, comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana
Paralelamente, la Contraloría General de la República recibió una solicitud para revisar el proceso de contratación y requerir documentación relacionada, luego de que surgieran cuestionamientos por la limitada información pública y posibles sobrecostos frente a operaciones comparables, como la de Tailandia. Se evalúa también la reorientación de los compromisos de compensación social e industrial que quedaron pactados en el acuerdo. El exministro Pedro Sánchez, quien lideró la negociación, defendió la compra en agosto de 2025 al afirmar que “la decisión de adquirir los Gripen no es política, es una decisión de la Fuerza Pública para proteger al Estado. No se puede reversar. El compromiso ya está adquirido”.
“La decisión de adquirir los Gripen no es política. Es una decisión de la Fuerza Pública para proteger al Estado. No se puede reversar. El compromiso ya está adquirido”.
Pedro Sánchez, exministro de Defensa
El análisis del contrato con Saab ocurre en medio de movimientos geopolíticos que buscan fortalecer la cooperación militar con Estados Unidos. El Gobierno de Espriella evalúa posibles formas de colaboración que incluyen la eventual llegada de drones y una oferta de seis helicópteros Black Hawk para la Policía Nacional. El comandante Martínez Ossa se mostró abierto a estos acercamientos al afirmar que “no tenemos que tener miedo al apoyo internacional”, recordando que Colombia ya cuenta con convenios bilaterales de entrenamiento e inteligencia con Washington que no siempre requieren validación del Congreso. Mientras tanto, la flota de Kfir, cuya vida útil operativa llegó a su límite, sigue siendo el principal activo aéreo de combate del país, a la espera de una definición que podría marcar el rumbo de la defensa aérea colombiana en los próximos años.










