El gobierno de Colombia, liderado por el presidente Gustavo Petro, activó el plan candado y ordenó un despliegue especial de tropas en el Valle del Cauca, específicamente en Cali, Jamundí, Palmira y el área metropolitana de esta ciudad, así como en el suroccidente del país, en respuesta directa a las declaraciones del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, quien denunció incursiones de grupos armados desde territorio colombiano hacia su nación a través de zonas limítrofes.
Esta medida busca cerrar corredores de movilidad utilizados por estructuras ilegales, limitar el ingreso de armas y reforzar la vigilancia en puntos estratégicos clave, con un énfasis en el control territorial para contrarrestar las operaciones transfronterizas de estos grupos que cruzan irregularmente la frontera.
Fortaleza en la frontera ante amenazas regionales
La activación del plan responde a la advertencia de Noboa sobre el riesgo que representan estas incursiones para la seguridad nacional de Ecuador, en un contexto donde bandas criminales aprovechan las zonas limítrofes para sus actividades. El despliegue militar busca fortalecer el dominio estatal en áreas vulnerables del Valle del Cauca, una región estratégica por su proximidad a la frontera y su importancia logística.
La noticia se encuentra en desarrollo, mientras las autoridades colombianas coordinan esfuerzos para garantizar la efectividad de estas operaciones, en un intento por preservar la estabilidad en el suroccidente del país y mejorar la cooperación bilateral con Ecuador frente a amenazas comunes.












