La muerte del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años, asesinado por un agente del ICE en Biddeford, Maine, el lunes 13 de julio de 2026, ha generado una fuerte reacción política en Colombia
El exdirector de la Ungrad, Carlos Carrillo, y la representante electa del Pacto Histórico, Mafe Carrascal, cuestionaron duramente la falta de pronunciamiento del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella y de su vicepresidente José Manuel Restrepo, así como de la Cancillería, ante lo que consideran un crimen que exige una respuesta oficial del Estado colombiano.
Según la información difundida por Carrascal en su cuenta de X, Durán Guerrero recibió seis disparos a quemarropa cuando se alistaba para ir a trabajar, y todo ocurrió delante de su hija de tres años. La representante afirmó que, de acuerdo con las investigaciones preliminares, la víctima no sería la persona que los agentes del ICE buscaban durante el operativo matutino. Vecinos de la localidad describieron al joven como una “persona buena” y “trabajadora”, mientras que Mufalo Chitam, directora de la Maine Immigrants’ Rights Coalition, confirmó que Durán contaba con documentación legal y número de Seguro Social, y se desempeñaba como repartidor.
Críticas al silencio del gobierno electo
En sus declaraciones públicas, Carrillo fue contundente al señalar que ni Abelardo de la Espriella, ni José Manuel Restrepo, ni el canciller designado han condenado el asesinato. “Ellos tienen un jefe y ese jefe es el responsable de esta y muchas atrocidades más en EE.UU.”, escribió en X, en clara alusión a la administración de Donald Trump, bajo cuyo mandato se han endurecido las políticas migratorias. Carrillo también expresó: “Paz en la tumba de Joan Sebastián Durán, un colombiano trabajador asesinado por las SS de @realDonaldTrump”.
“Joan Sebastián fue herido a quemarropa. Le dispararon seis veces delante de su hija. Y mientras avanzan las investigaciones, conocemos algo que hace más dolorosa esta tragedia. Joan Sebastián no sería la persona que estaban buscando.”
Mafe Carrascal, representante electa del Pacto Histórico
Carrascal, quien también es oriunda de Bucaramanga, ciudad de origen de la víctima, exigió una investigación independiente y transparente, y calificó la política migratoria estadounidense como una “política de muerte”. “Colombia tiene que alzar la voz y hacer respetar la dignidad de cada colombiano y cada colombiana que esté dentro de sus fronteras, pero también que esté fuera de ellas”, afirmó. Además, pidió una posición clara del gobierno entrante y un pronunciamiento específico de la Cancillería sobre los abusos migratorios contra colombianos. “Ninguna esposa debería recibir esa llamada, ninguna hija debería ver morir en estas circunstancias a su padre”, concluyó.
Mientras la comunidad local de Maine sigue esperando una versión oficial del incidente, el caso expone la vulnerabilidad de los migrantes colombianos en medio de las políticas migratorias de la administración Trump. La muerte de Joan Sebastián Durán Guerrero, un trabajador que buscaba un futuro mejor para su familia, se suma a la lista de tragedias que exigen respuestas concretas tanto de Estados Unidos como del gobierno colombiano que asumirá funciones en los próximos días.












