El Gobierno de Colombia, bajo la administración de Gustavo Petro, estudia la creación de una Zona de Ubicación Temporal para las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas también como Los Pachenca o Acsn, en respuesta a la escalada de violencia en la Sierra Nevada y Aracataca, en el departamento de Magdalena. Esta iniciativa surge en medio de la confrontación armada entre las Acsn y el Clan del Golfo, que ha generado desplazamientos forzados y amenazas a la población civil, al punto de provocar el cierre indefinido del Parque Nacional Natural Tayrona.
Mauricio Silva, jefe de la delegación gubernamental en el proceso de negociación con las Acsn, ha revelado que se avanza en los estudios para esta Zona de Ubicación Temporal, aunque su implementación depende de un acto jurídico formal que aún no existe. Hasta el momento, el Gobierno Petro ha anunciado seis de estas zonas en total: tres con el Clan del Golfo en Córdoba y Chocó, dos con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano en Putumayo y Nariño, y una con la disidencia Calarcá del Estado Mayor de los Bloques y Frente en el Catatumbo. Sin embargo, ninguna de ellas se encuentra operativa en la práctica.
Escenario de tránsito hacia la vida civil
Las Zonas de Ubicación Temporal buscan servir como espacios de tránsito para que los grupos armados en proceso de negociación transiten hacia la vida civil, en el marco de las transformaciones territoriales impulsadas por el Gobierno. La propuesta para las Acsn se enmarca en este contexto, ante la crisis humanitaria desatada por los enfrentamientos que han afectado gravemente a las comunidades locales en la Sierra Nevada y Aracataca.
“Estamos haciendo transformaciones territoriales, quisiéramos avanzar hacia la ZUT. En eso estamos trabajando. En avanzar lo más que se pueda hasta que exista un marco jurídico”
Mauricio Silva, jefe de delegación gubernamental
Esta revelación fue hecha por Silva en declaraciones a Colombia+20 de El Espectador, destacando los esfuerzos en curso pese a las limitaciones legales. La situación en el Parque Tayrona y las zonas aledañas subraya la urgencia de mecanismos como las ZUT para mitigar la violencia y proteger a los civiles desplazados.















