El Gobierno nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, a través del Ministerio de Minas y Energía bajo la dirección del ministro Edwin Palma y la Unidad de Planeación Minero Energética (Upme) dirigida por Indira Portocarrero, impulsa un proyecto de resolución que busca recuperar y reasignar 6,3 gigavatios (GW) de capacidad en la red eléctrica del Sistema Interconectado Nacional (SIN). Esta iniciativa, actualmente en consulta pública, ajusta la Resolución 40311 de 2020 para priorizar proyectos viables y liberar el espacio ocupado por llamados «proyectos de papel» que han saturado la red sin avanzar en su materialización.
La medida responde a años de bloqueo en la infraestructura eléctrica causado principalmente por iniciativas renovables que acapararon capacidad sin obtener licencias, financiación o iniciar construcción, impidiendo el acceso a proyectos más avanzados y generando quejas de usuarios por el servicio de energía. De los 6,3 GW a recuperar, destacan 4.016,4 megavatios (MW) de proyectos solares, 1.815,6 MW eólicos y 320,95 MW térmicos, con un plazo máximo de 12 meses para la asignación facilitada a iniciativas reales.
Mecanismos para garantizar viabilidad y dinamizar la transición energética
El proyecto establece mecanismos rigurosos de viabilidad técnica y financiera, requisitos del Centro Nacional de Despacho (CND), una ventanilla única en la Upme y plazos estrictos de hasta 12 meses para avanzar. Además, incluye procedimientos especiales para proyectos prioritarios como los no convencionales, de almacenamiento y estratégicos, así como para comunidades energéticas y de menor escala, permitiendo la cesión de derechos de capacidad y conexiones temporales, todo con el fin de dinamizar la transición energética, facilitar el ingreso de nuevos proyectos y promover la ampliación de la infraestructura de transmisión.
«priorizar proyectos reales y no proyectos de papel que acapararon la red»
Ministerio de Minas y Energía
La Superintendencia de Industria y Comercio revisará el impacto de estas medidas en la competencia del sector, asegurando un equilibrio entre la liberación de capacidad y la equidad en el mercado eléctrico nacional, lo que podría marcar un antes y un después en la confiabilidad y expansión del SIN en Colombia.











