El Gobierno colombiano, a través del Ministerio del Trabajo, revisa un borrador de decreto que busca limitar la contratación de personal temporal al 10% en todas las dependencias de las empresas, permitiéndola únicamente para reemplazos o aumentos temporales de producción por un máximo de un año. Esta medida, que se discute en pleno periodo de Navidad y Fin de Año, genera alertas en el sector empresarial, particularmente de la Asociación Colombiana de Empresas de Servicios Temporales (Acoset), cuyo presidente Miguel Pérez advierte sobre el riesgo de pérdida de más de 50.000 empleos en diciembre y hasta 500.000 en 2026, en un contexto nacional donde coincide con picos de demanda estacional.
El decreto propone sanciones severas por incumplimiento, incluyendo multas que superan los 7.100 millones de pesos y suspensiones de actividades, dirigidas a combatir la tercerización ilegal y la intermediación laboral fraudulenta. Se identifican indicios como empresas contratistas sin propiedad de software o equipos propios, o con incumplimientos sistemáticos en obligaciones contables, tributarias o legales. La norma promueve la formalización laboral y la primacía de la realidad sobre las formas contractuales, modificando reglas previamente acordadas en la reforma laboral, lo que podría reducir hasta en un 60% el mercado de empleo formal flexible.
Reacciones del Ministerio y el sector privado
El Ministerio del Trabajo defiende la iniciativa como un paso para erradicar prácticas que precarizan el empleo, mientras Acoset critica que el borrador cambia reglas de manera abrupta e impone cargas sancionatorias que afectan la operatividad y productividad en sectores clave como logística, comercio minorista, consumo masivo, call centers, manufactura, vigilancia, hotelería, turismo y servicios. Miguel Pérez enfatiza que las Empresas de Servicios Temporales cumplen un rol fundamental en la formalización, permitiendo respuestas a necesidades operativas, reemplazos, cosechas y estacionalidades con todas las garantías legales, pero el decreto deja sin apoyo la contratación estacional formal justo cuando las empresas más la necesitan.
«El propósito fundamental de la presente reglamentación es materializar el mandato constitucional del trabajo en condiciones dignas y justas, garantizando la aplicación efectiva del principio de la primacía de la realidad sobre las formas en las relaciones laborales. La norma busca erradicar las prácticas de intermediación laboral ilegal y tercerización fraudulenta que, bajo el ropaje de figuras civiles o comerciales, precarizan el empleo y vulneran los derechos fundamentales de los trabajadores.»
Ministerio del Trabajo
«cambia reglas e impone cargas sancionatorias que impactan negativamente la formalización del empleo flexible en Colombia, y la operatividad y productividad de todos los sectores económicos.»
Acoset
«el borrador de decreto publicado por el Gobierno deja sin apoyo la contratación estacional formal y afecta la respuesta operativa de miles de empresas.»
Miguel Pérez, presidente de Acoset
«Las Empresas de Servicios Temporales (EST) cumplen un rol fundamental en la formalización del empleo, pues permiten a diversos sectores responder a necesidades operativas, reemplazos, cosechas y estacionalidades ‘con todas las garantías de ley’.»
Miguel Pérez, presidente de Acoset
En un momento crítico para la economía colombiana, con la temporada alta de consumo, el debate alrededor de este borrador pone en la balanza la protección de derechos laborales frente a la flexibilidad empresarial, mientras el Gobierno avanza en su revisión y el sector privado urge un diálogo para evitar impactos masivos en el empleo.











