El Gobierno de Colombia, a través del Ministerio de Salud y Protección Social, ha establecido mediante el Decreto 380 de 2026 la adición obligatoria de vitaminas y minerales en alimentos de consumo masivo como el arroz, la harina de trigo y la harina de maíz, con el objetivo de fortificar estos productos básicos en todo el territorio nacional. Esta medida, que se implementará durante el proceso de producción bajo estrictos controles técnicos y en cantidades seguras y controladas, busca prevenir y reducir las deficiencias nutricionales que afectan a millones de colombianos, fortaleciendo así la salud pública y contribuyendo al desarrollo social y económico del país.
La fortificación garantizará aportes significativos de nutrientes esenciales, como el 68% del requerimiento de zinc para gestantes, el 84% de las necesidades de hierro en adultos y el 40% de la vitamina B2 en adolescentes, sin alterar en absoluto el sabor, olor ni apariencia de los alimentos. Los compuestos añadidos son de alta absorción por el organismo y se articulan con otros programas gubernamentales para evitar excesos en micronutrientes, beneficiando especialmente a poblaciones vulnerables. Además, los costos de implementación representan solo entre el 0,3% y el 2,5% del costo de producción, una inversión mínima comparada con los beneficios, ya que esta estrategia ya se aplica exitosamente en más de 80 países del mundo.
Una respuesta a las deficiencias nutricionales persistentes
Esta iniciativa se basa en un exhaustivo Análisis de Impacto Normativo (AIN) y metodologías internacionales, alineándose con la Ley Estatutaria de Salud, el Plan Decenal de Salud Pública 2022-2031 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente en metas como hambre cero y salud. A partir de ahora, productos cotidianos como el pan elaborado con harina de trigo, las arepas hechas con harina de maíz y el arroz incorporarán estos nutrientes de manera automática, permitiendo que las personas reciban elementos esenciales sin necesidad de cambiar sus hábitos alimenticios, lo que ayudará a prevenir enfermedades y mejorar su bienestar general.
«Se establece la adición obligatoria de vitaminas y minerales con el fin de fortificar alimentos de consumo masivo como la harina de trigo, la harina de maíz y el arroz».
Decreto 380 de 2026, Ministerio de Salud y Protección Social
«Prevenir y reducir deficiencias nutricionales que afectan a millones de colombianos, fortaleciendo la salud pública y contribuyendo al desarrollo social y económico del país».
Decreto 380 de 2026, Ministerio de Salud y Protección Social
Con esta medida, el Gobierno nacional da un paso decisivo contra las deficiencias nutricionales que persisten en Colombia, impactando positivamente en grupos como gestantes, adultos y adolescentes, y posicionando al país a la vanguardia de estrategias globales de salud pública.












