El Gobierno de Colombia enfrentará un pico histórico en el servicio de la deuda interna en 2026, alcanzando los 130 billones de pesos, con una alta presión que se extenderá hasta 2033, según reveló el Ministerio de Hacienda en el marco del Congreso de Tesorería de Asobancaria. Este calendario de vencimientos concentra obligaciones significativas, incluyendo 79 billones en amortizaciones y 51 billones en intereses solo para ese año, lo que representa un desafío mayúsculo para las finanzas públicas del país.
La Dirección de Crédito Público, junto con análisis de la Contraloría General de la República, economistas como Julio César Romero, jefe de Corficolombiana, y Diego Montañez, del Grupo de Coyuntura Económica de la Universidad Eafit, destacan que el 2029 también será crítico con 110,6 billones de pesos en servicio de deuda interna. Además, el Gobierno debe pagar antes de julio de este año la deuda con bancos internacionales derivada del total return swap utilizado el año pasado como instrumento de financiamiento. Para manejar esta situación, la estrategia se centra en la refinanciación mediante nuevas emisiones de deuda interna y externa, en un contexto de obligaciones históricamente elevadas y condiciones financieras exigentes.
Avances en el Financiamiento y Metas para 2026
La meta de deuda interna para 2026 se establece en 85 billones de pesos, desglosados en 60 billones a través de subastas, 9 billones en colocaciones directas, 2 billones en TES verdes y 4,5 billones en bonos pensionales. Hasta enero y febrero, las emisiones sumaron 6,5 billones de pesos, equivalentes al 7,6% de esa meta. En enero se emitieron 5,1 billones en títulos de corto plazo, TES en pesos y TES UVR, mientras que en febrero se colocaron 1,36 billones, incluyendo 900 mil millones en TCO y 460 mil millones en TES UVR. La última subasta de títulos de corto plazo logró colocar 900 mil millones de pesos con posturas por 2,6 billones. En el frente externo, la emisión de bonos globales por 5.000 millones de dólares en enero ya cubrió las necesidades de financiamiento externo, permitiendo enfocar esfuerzos en el mercado local.
«este año nuevamente vamos a tener una presión fuerte sobre la deuda. Es importante resaltar que el Gobierno tiene que pagar, antes de julio, la deuda con los bancos internacionales correspondiente al total return swap utilizado el año pasado como instrumento de financiamiento.»
Julio César Romero, economista jefe de Corficolombiana
«no hay que olvidar que, según lo señalado Crédito Público, con la venta de USD5.000 millones en bonos globales realizada en enero ya se habrían cubierto las necesidades de financiamiento externo.»
Julio César Romero, economista jefe de Corficolombiana
El recaudo tributario, que supera ligeramente los 300 billones de pesos, será clave para enfrentar estas cargas, aunque la deuda bruta ha crecido en 388 billones desde agosto de 2022. Las prioridades incluyen mantener liquidez en dólares y evitar monetizaciones en 2026, en medio de un panorama que exige disciplina fiscal para navegar este período de máxima exigencia financiera.
«Con este avance, y tomando como referencia el objetivo preliminar de $85 billones, las colocaciones realizadas hasta ahora, cerca de $6,5 billones en TES, representan aproximadamente 7,6% del monto planteado.»
Diego Montañez, analista económico y miembro del Grupo de Coyuntura Económica de la Universidad Eafit
Expertos coinciden en que este calendario de vencimientos pone a prueba la capacidad de gestión del Ministerio de Hacienda, con el foco puesto en un mercado interno robusto para sostener la estabilidad económica del país en los próximos años.















