El Ministerio del Trabajo de Colombia, encabezado por la ministra Natalia López, emitió la Circular 0096 de 2026 mediante la cual recuerda que los trabajadores afectados por el terremoto del 10 de agosto de ese año tienen la posibilidad de solicitar el retiro parcial de sus cesantías para destinarlas a la reparación o mejora de sus viviendas. Esta disposición, que se fundamenta en el artículo 256 del Código Sustantivo del Trabajo, establece que quienes hayan sufrido daños en sus hogares a causa del sismo de magnitud 7,4 pueden acceder a este beneficio siempre que cumplan con todos los requisitos legales establecidos. El presidente Abelardo de la Espriella ha señalado que el costo estimado de la reconstrucción asciende a 30 billones de pesos, mientras que la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportó 29.554 viviendas completamente destruidas en las regiones más afectadas: Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
La circular, que contiene 16 orientaciones laborales específicas para los damnificados, aclara que el retiro parcial de cesantías no constituye una causal extraordinaria creada por la emergencia, sino que se trata de un derecho preexistente que ya contempla la legislación laboral. Según explicó la cartera que lidera Natalia López, el trabajador debe solicitar el retiro ante su fondo de cesantías, acreditar que el dinero se destinará exclusivamente a adquisición, construcción, reparación o mejoramiento de vivienda, y presentar los soportes exigidos. La normativa precisa que la condición de afectado por el sismo no basta por sí sola para autorizar el retiro, por lo que los empleadores y fondos de cesantías tienen la obligación de verificar cuidadosamente la documentación antes de proceder al desembolso.
Protección del empleo y garantías laborales
Una de las precisiones más relevantes de la Circular 0096 de 2026 es que el terremoto no constituye una causal automática para el despido ni para la suspensión del contrato laboral. La ministra Natalia López enfatizó que el Gobierno Nacional busca proteger tanto la vida como los ingresos de las familias y la estabilidad laboral de los trabajadores afectados. «La prioridad es proteger la vida, los ingresos de las familias y la estabilidad laboral de quienes resultaron afectados por la emergencia», señaló el Ministerio del Trabajo en el documento oficial. La circular incluye además otras medidas como las garantías por grave calamidad doméstica, la participación segura de los trabajadores en labores de apoyo, y la disposición de puestos móviles e inspectores itinerantes en las zonas más golpeadas por el sismo.
«Detrás de cada puesto de trabajo hay una persona y una familia. Nuestro llamado es a actuar con humanidad, solidaridad y diálogo»
Natalia López, ministra del Trabajo
El presidente Abelardo de la Espriella ha calificado la reconstrucción como un proceso «duro», pero ha reiterado el compromiso del Gobierno con facilitar soluciones habitacionales para las familias damnificadas. Cabe recordar que las cesantías son una prestación social de ahorro anual que los empleadores deben consignar antes del 14 de febrero de cada año en fondos administrados por entidades autorizadas, y que solo pueden retirarse por las causales permitidas por la ley. A modo de referencia, si un trabajador devenga un salario mínimo de 2 millones de pesos mensuales, sus cesantías equivaldrían a un mes de salario por cada año laborado. Por último, el Ministerio del Trabajo hizo un llamado a los empleadores a tramitar con celeridad las solicitudes de retiro parcial, subrayando que la solidaridad y el diálogo deben primar en esta coyuntura de emergencia nacional.










