En los últimos días del gobierno de Gustavo Petro, fue expedida la Resolución 1350 de 2026, una norma conjunta que adopta la Política Nacional Intersectorial de Sexualidad, Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, con vigencia hasta el año 2035. La resolución asigna a la ministra de Educación designada, Viviane Morales, la obligación central de ejecutar sus lineamientos en el sistema educativo, una tarea que deberá materializarse en un plan de acción definido dentro de los seis meses siguientes a la publicación del documento.
La política fue expedida como parte de los compromisos del Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, además de atender sentencias de la Corte Constitucional y acuerdos internacionales en materia de derechos sexuales y reproductivos. La resolución distribuye responsabilidades entre los ministerios de Salud, Trabajo y Cultura, pero coloca al Ministerio de Educación como eje articulador para llevar el enfoque de género, diversidad, derechos humanos e interseccionalidad a las aulas. Entre las tareas concretas que deberá asumir el despacho de Morales están el diseño de lineamientos pedagógicos, la coordinación con entidades territoriales, la capacitación de docentes en derechos sexuales y reproductivos, y la incorporación progresiva de la educación sexual integral como política transversal.
Designación polémica y promesas de campaña
La designación de Viviane Morales al frente del Ministerio de Educación se produjo en el marco de la transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien durante su campaña prometió “acabar con la ideología de género para que Dios entre a las aulas”. Morales, excongresista conservadora, promovió en el pasado un referendo para restringir la adopción por parte de parejas del mismo sexo y ha cuestionado abiertamente la llamada “ideología de género”. Ante las críticas que surgieron por su nombramiento, la ministra respondió sosteniendo que su paso por cargos como el de fiscal general de la Nación demuestra que ha actuado con apego a la Constitución y por encima de sus convicciones personales.
“Acabar con la ideología de género para que Dios entre a las aulas”
Abelardo de la Espriella, promesa de campaña
El contraste entre el contenido de la Política Nacional Intersectorial de Sexualidad, Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos —que exige enfoques de género, diversidad e interseccionalidad— y las posturas históricas de Morales abre interrogantes sobre la implementación concreta de la norma. No obstante, el nuevo gobierno conserva margen para decidir el ritmo, las prioridades, los recursos y la forma específica de ejecutar la política, lo que podría moderar o reorientar su aplicación en las escuelas y colegios del país.












