Un informe publicado por El Colombiano revela que el gobierno de Gustavo Petro ha incumplido diez promesas clave en materia educativa durante su mandato entre 2022 y 2024, afectando directamente a estudiantes, becarios y la calidad de la educación en Colombia, especialmente en zonas rurales y vulnerables de 25 departamentos. Basado en datos oficiales del Sineb, Icetex, la Oficina de Infraestructura Educativa, Fomag y respuestas a derechos de petición, el análisis destaca fallos en presupuestos, matrículas, créditos educativos, infraestructura, universidades públicas, el SENA, Fomag, iNNpulsa, el ICBF y la convocatoria para doctores, en un contexto de dificultades para materializar reformas y recortes presupuestales.
El presidente Petro prometió en campaña en 2022 una «sociedad del conocimiento», pero los indicadores muestran un panorama preocupante. El presupuesto para educación en 2025 alcanza los 79,2 billones de pesos, de los cuales el 92 por ciento se destina a funcionamiento y solo el 8 por ciento a inversión. El gasto en educación como porcentaje del PIB subió de 3,4 por ciento en 2022 a 3,7 en 2023 y 4,1 en 2024, aunque no se tradujo en avances concretos. Luz Karime Abadia, decana de la Universidad Javeriana, y Víctor Saavedra, exviceministro, han analizado estos datos junto a El Colombiano, subrayando impactos como la limitación al acceso y calidad educativa en regiones marginadas, el aumento de la deuda estudiantil y la afectación a la autonomía universitaria.
Caída en matrículas y estancamiento en cupos
Las matrículas en primaria oficial disminuyeron un 2,2 por ciento en 2022, un 2,4 por ciento en 2023 y otro 2,2 por ciento en 2024, mientras que en secundaria las bajas fueron del 3 por ciento, 3,9 por ciento y 3,4 por ciento respectivamente, según el Sineb y datos respaldados por Unicef. En educación superior, se reportaron 190 mil cupos, pero corresponden a un crecimiento de matriculados y no a nuevos cupos creados, dejando a miles sin acceso.
Problemas con Icetex y Colfuturo
El Icetex condonó solo 8.345 deudas frente a 887.393 créditos activos, con tasas de interés entre 12,2 y 17,2 por ciento anual y cuotas que subieron un 90 por ciento tras la eliminación del subsidio a la tasa. Colfuturo, que benefició a 17 mil personas de estratos 1 a 4 (59 por ciento del total), fue suspendido junto al programa Fulbright Colombia, agravando la situación para becarios.
Infraestructura rezagada y recortes en entidades clave
En infraestructura educativa, de 130 proyectos solo 46 son nuevos y seis han terminado. Fomag acumula un déficit de 2,7 billones de pesos, con 1,17 billones trasladados. El ICBF sufrió recortes de 30 mil millones de pesos en Bogotá y Medellín. La convocatoria para doctores no contrató a nadie, y cupos superiores no avanzaron. Además, se suman polémicas como los nombramientos irregulares en el Fondo de Financiamiento de Infraestructura Educativa (FFIE), intervenciones en la Universidad Nacional y la Universidad de Antioquia, politización del SENA y la unificación de iNNpulsa con Colombia Productiva.
Estos incumplimientos, detallados en el informe de El Colombiano con fuentes como el Ministerio de Educación, Sineb, Icetex, Colfuturo y la Oficina de Infraestructura Educativa, evidencian desequilibrios presupuestales que limitan el desarrollo educativo en Colombia, urgiendo acciones para revertir el impacto en estudiantes vulnerables y la calidad general del sistema.















