El Gobierno del presidente Gustavo Petro ha implementado nuevas medidas fiscales a través de decretos en estado de emergencia económica, obligando a las empresas más grandes de Colombia, como las 14 mayores de Antioquia, Grupo Aval, Grupo Energía de Bogotá, Grupo Bicentenario, Cenit Transporte y Ecopetrol, a pagar más de 10 billones de pesos anuales en impuestos adicionales. Estas disposiciones, contenidas en los decretos 175 y 572 de 2025, así como el 0173 de 2026, elevan la retención en la fuente, introducen un impuesto al patrimonio para fortunas superiores a 200.000 UVT —equivalentes a unos 10.400 millones de pesos— y aplican un IVA del 19% a los juegos de azar en línea, con un impacto inmediato que se sentirá durante 2025 en medio de la ola invernal que azota ocho departamentos del país.
El rechazo de la ley de financiamiento en el Congreso impulsó al Ejecutivo a recurrir a estos decretos y ajustes regulatorios para contrarrestar los estragos de la ola invernal, que ha dejado al Gobierno sin recursos suficientes. Solo las 14 principales empresas de Antioquia deberán desembolsar 6,83 billones de pesos en pagos efectivos durante 2025, mientras que Grupo Aval podría enfrentar hasta 287.499 millones de pesos por el impuesto al patrimonio. Además, se impone un tributo especial del 1% sobre la primera venta o exportación de hidrocarburos y carbón en la región del Catatumbo, con efectos adicionales estimados entre 5 y 10 billones de pesos anuales dependiendo del sector.
Impacto en la liquidez y críticas del sector empresarial
Estas medidas modifican la carga fiscal de conglomerados, universidades y sectores estratégicos, afectando directamente la liquidez empresarial al incrementar la retención en la fuente, cuya recuperación de saldos demora más de 50 días, lo que podría influir en decisiones de inversión y operatividad general. Expertos como Andrés Chamás, director de la Iberoamericana de Nacionalidades; Julio César Leal, tributarista; y Lina Vélez, presidenta de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, han elevado sus voces de crítica ante lo que consideran un endurecimiento excesivo de la presión tributaria.
«no existe prácticamente en ningún lugar del mundo, salvo en Suiza, donde la tarifa es 20 veces más baja que la impuesta en Colombia»
Germán Machado, economista de la Universidad de los Andes
En este contexto de emergencia por la ola invernal y la necesidad urgente de financiamiento, el Gobierno busca equilibrar las cuentas públicas, aunque las repercusiones en la economía privada prometen generar un amplio debate sobre la sostenibilidad de estas políticas en el largo plazo.











