El ministro de Hacienda, Germán Ávila, lanzó una dura crítica contra el Congreso y las altas cortes al señalar que estas instituciones son responsables de un faltante de 61,9 billones de pesos en el presupuesto nacional, situación que calificó como una «asfixia económica» para el Gobierno de Gustavo Petro. Durante el balance de cierre de gestión y el proceso de empalme con el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, el funcionario detalló que decisiones legislativas y judiciales bloquearon el ingreso de esos recursos, impidiendo corregir el desbalance fiscal del país. Ávila anunció que el próximo 20 de julio se radicará una nueva ley de financiamiento, con carácter progresivo y enfocada en los mayores patrimonios, que buscará recaudar 21,8 billones de pesos en 2027 y hasta 37 billones para 2030.
El ministro desglosó lo que denominó el «hueco fiscal» y explicó que el déficit estimado para 2025 es del 6,4% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que contrasta con la proyección del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), que ubica el déficit en 7,1% del PIB, cálculo que Ávila calificó de «desacertados». Además, reveló que la deuda pública durante el periodo 2022-2026 creció un 43,97%, un incremento significativamente menor al 76,97% registrado durante el gobierno anterior de Iván Duque. Para 2026, la relación deuda pública frente al PIB se ubicaría en 57,9%, según las cifras oficiales.
Rigidez del gasto y presión de las pensiones
Uno de los datos más preocupantes que presentó el ministro tiene que ver con la rigidez del gasto público, que para el próximo año alcanzará el 93,7% del presupuesto, lo que deja un margen de maniobra casi nulo para el nuevo gobierno. Los intereses de la deuda representan el 18,4% del presupuesto, mientras que las pensiones consumen el 15,3%. En cuanto a la deuda externa, Ávila informó que en enero de 2025 los intereses ascendían a 47.000 millones de dólares, pero para abril de 2026 se reducirían a 30.000 millones de dólares, mostrando una tendencia a la baja que el funcionario atribuyó a la estrategia de manejo de pasivos implementada. El ministro también defendió los resultados macroeconómicos y fiscales del cuatrienio, asegurando que se «desmintieron las versiones de un crecimiento descontrolado» de la deuda pública, pese a que la Corte Constitucional tumbó varios artículos de la reforma tributaria de 2022 y el Congreso rechazó dos proyectos de reforma tributaria del Gobierno Petro, hechos que, según Ávila, agravaron la situación fiscal.












