El Gobierno Nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, dio a conocer el proyecto de decreto de «aranceles inteligentes», una medida que busca ajustar los impuestos a las importaciones de productos que ya cuentan con producción nacional. La iniciativa, presentada por la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas, fue recomendada por el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior y se encuentra actualmente en etapa de comentarios públicos antes de su firma definitiva. El decreto 594 de 2026, que sirve como base legal para la nueva disposición, establece un arancel del 35% para la importación de calzado con un valor inferior a 24.000 pesos colombianos (7 dólares) el par, siempre que provenga de países con los que Colombia no tenga un Tratado de Libre Comercio vigente, como China y naciones del sudeste asiático.
La medida responde al incremento sostenido de importaciones desde países sin TLC, que han distorsionado la competencia interna al ingresar productos a precios artificialmente bajos. El nuevo esquema arancelario no es uniforme, sino que se aplica de manera diferenciada según la capacidad productiva instalada en el país. De esta forma, los aranceles se elevan para productos como el acero, la madera, el plástico, los artículos del sector metalmecánico y los petroquímicos, donde existe oferta nacional que puede expandirse. Paralelamente, el decreto reduce al 0% los aranceles para materias primas e insumos del sector textil-confección que no se producen en Colombia, con el objetivo de mejorar la competitividad de las empresas locales que dependen de estos insumos para fabricar bienes exportables.
Una herramienta técnica para la reindustrialización
La ministra Diana Marcela Morales Rojas explicó que la política de aranceles inteligentes surge del diálogo técnico con gremios y representantes productivos en mesas de trabajo. «La transformación productiva exige instrumentos capaces de responder a una economía internacional cada vez más compleja, marcada por profundas asimetrías de competencia, procesos de relocalización productiva y una creciente disputa por la generación de valor agregado. Los aranceles inteligentes hacen parte de esa respuesta. No parten de una lógica uniforme frente al comercio internacional, sino de una lectura de las capacidades productivas del país y de las necesidades de cada cadena de valor», afirmó la funcionaria en rueda de prensa.
«Esta medida fortalece la producción nacional donde existen capacidades industriales que pueden expandirse, mientras facilita el acceso a insumos estratégicos indispensables para mejorar la competitividad de nuestra industria. De esta manera, avanzamos hacia una estructura arancelaria más técnica, más predecible y coherente con los objetivos de reindustrialización, generación de empleo y desarrollo productivo de Colombia».
Diana Marcela Morales Rojas, Ministra de Comercio, Industria y Turismo
El proyecto de decreto representa la primera gran herramienta de aranceles inteligentes del Gobierno Petro y busca apuntalar la capacidad productiva instalada, los encadenamientos productivos y la generación de empleo en sectores estratégicos. La ministra subrayó que el diseño técnico de la medida corrige distorsiones del mercado sin afectar la disponibilidad de insumos que la industria colombiana no puede producir. El nivel de arancel aplicado a cada producto dependerá de la participación de la oferta nacional en la respectiva cadena productiva. La disposición, que permanece abierta a comentarios de la ciudadanía y los sectores interesados, marca un giro hacia una política comercial basada en el análisis detallado de las capacidades productivas del país y las necesidades del aparato industrial.











