El nuevo presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, anunció que su gobierno pondrá en marcha la extinción de dominio exprés, un mecanismo acelerado para recuperar los bienes que han sido desviados por la corrupción y el conflicto armado. La propuesta, presentada tras su posesión y reforzada con declaraciones en mayo y julio de 2026, busca superar la ineficacia de los instrumentos actuales para recuperar recursos públicos y destinarlos al Fondo para la Reparación de las Víctimas. De la Espriella ha sido crítico con el proceso de paz con las Farc, al que considera insuficiente en materia de justicia y reparación.
Las cifras oficiales revelan la magnitud del problema: entre 2016 y 2022, redes corruptas sustrajeron 21,28 billones de pesos, de los cuales solo se ha logrado recuperar una fracción de 9,28 billones de pesos. Para el mandatario, la lentitud en la monetización de activos y los beneficios otorgados a exguerrilleros han impedido que las víctimas reciban una reparación efectiva. «Los únicos que han perseguido ahí son los miembros de la Fuerza Pública, porque a los bandidos criminales de lesa humanidad de las Farc no les ha pasado nada. Ni siquiera la plata han tenido que devolver para reparar a la gente que destruyeron», afirmó De la Espriella en una entrevista en mayo de 2026.
Extinción de dominio exprés: la promesa del nuevo gobierno
La medida propuesta reemplazaría el actual sistema de reparación a víctimas, cuestionado por su lentitud, y se enfoca en bienes de grupos armados y funcionarios corruptos, incluyendo a testaferros y familiares de los responsables. El mecanismo acelerado de extinción de dominio permitiría incautar propiedades, vehículos, cuentas bancarias y otros activos sin los largos procesos judiciales que han caracterizado los intentos previos. Sin embargo, persisten desafíos: muchos bienes de exguerrilleros de las Farc están ubicados en zonas controladas por otros grupos armados o carecen de títulos legales claros, lo que podría complicar su recuperación.
«No hay nada que haga borrar la sangre que derramaron estos narcoterroristas. Yo pienso todos los días en los cientos de miles de civiles, policías y militares que asesinaron estos salvajes, cuyas familias no han tenido ni verdad, ni justicia ni reparación. ¡No habrá perdón ni olvido!»
Abelardo De la Espriella, presidente de Colombia, julio de 2026
De la Espriella ha calificado la corrupción como «el cáncer que está matando a Colombia», y su propuesta apunta a golpear directamente las estructuras económicas de organizaciones criminales y funcionarios deshonestos. La iniciativa, sin embargo, genera interrogantes sobre su viabilidad jurídica y operativa, especialmente en un país donde los procesos de extinción de dominio han sido tradicionalmente lentos y burocráticos. Mientras tanto, las víctimas del conflicto esperan que este nuevo mecanismo logre, por fin, canalizar recursos hacia la reparación que durante años les ha sido negada.










