El Gobierno de Abelardo De La Espriella marcará un hito en la historia de Ecopetrol al presentar el próximo 15 de septiembre, ante la asamblea extraordinaria de accionistas, una reforma estatutaria que transforma las reglas de composición de la junta directiva de la principal empresa estatal del país. La propuesta, que modifica el artículo 20 de los Estatutos Sociales, elimina la obligación de mantener al menos tres miembros actuales en el máximo órgano de administración, permitiendo así la renovación de hasta seis de sus nueve integrantes. Esta flexibilización reemplaza la exigencia por un criterio orientador: se propenderá por mantener al menos tres integrantes de la junta vigente, pero la asamblea podrá decidir una conformación completamente distinta si así lo estima conveniente, equilibrando la continuidad institucional con la capacidad de respuesta a los nuevos retos estratégicos del sector energético.
Flexibilidad en la elección del representante de los trabajadores
La reforma también introduce cambios significativos en el mecanismo de elección del representante de los trabajadores, que ocupa el séptimo renglón de la junta directiva. De aprobarse la modificación, si ya existe un representante válido para el periodo correspondiente, el Gobierno nacional podrá incluirlo directamente sin necesidad de una nueva consulta interna. En caso de que el proceso interno quede desierto, el Ejecutivo tendrá la facultad de proponer libremente a un candidato para ese puesto. Esta medida busca evitar vacíos y agilizar la conformación del directorio, al tiempo que abre la puerta a una mayor influencia gubernamental en la designación.
Nueva integración de la junta directiva en caso de aprobación
De prosperar la reforma, la junta directiva de Ecopetrol quedaría compuesta por Carlos Augusto Suárez Rojas, Jorge Alberto Jaller Jaramillo, José Camilo Manzur Jattin, Ludmila del Carmen Vergara Rosales, Betzy Patricia Martínez Zapateiro, Claudia Margarita Lafaurie Taboada, César Eduardo Loza Arenas y Ricardo Rodríguez Yee. Se trata de un equipo renovado que refleja la intención del Gobierno de De La Espriella de redefinir el equilibrio de poder en la petrolera, promoviendo diversidad, independencia y una mayor capacidad de adaptación a los desafíos que enfrenta la compañía en el contexto global de transición energética.
La asamblea extraordinaria del 15 de septiembre es, sin duda, un punto de inflexión para el futuro de Ecopetrol. El Gobierno argumenta que estos cambios responden a la necesidad de flexibilizar la gestión sin perder la memoria institucional, permitiendo una junta más dinámica y alineada con los objetivos estratégicos del nuevo mandato. Con esta reforma, la administración de Abelardo De La Espriella busca consolidar su visión sobre la principal empresa estatal colombiana, en medio de un escenario donde la continuidad y la renovación se cruzan en la búsqueda de un modelo de gobernanza más ágil y representativo.










