El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Transporte, la Superintendencia de Transporte y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), ha puesto en marcha una propuesta para actualizar de forma integral la revisión tecnomecánica de vehículos en Colombia. La iniciativa contempla la creación de seis nuevos manuales técnicos que establecerán criterios de inspección más detallados, con el objetivo de acercar los estándares nacionales a las mejores prácticas internacionales y reforzar la seguridad vial en el país. Esta medida se deriva del Plan Nacional de Seguridad Vial 2022-2031, aprobado mediante el Decreto 1430 de 2022, y busca transformar el sistema actual de revisión que ha operado sin modificaciones sustanciales en sus procedimientos.
La propuesta se encuentra actualmente en fase de consulta pública, estructurada en dos etapas para recibir observaciones de ciudadanos, gremios y empresas. La primera etapa, que inició el 1 de julio de 2026 y se extenderá hasta el 30 de agosto del mismo año, se enfoca en el esquema general de la revisión y el manual de procedimientos para la inspección de vehículos. La segunda etapa, programada del 24 de agosto al 23 de octubre de 2026, revisará las observaciones sobre los manuales destinados a vehículos modificados y siniestrados, así como los lineamientos de control para los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA). Mientras se analizan los comentarios, la revisión técnico-mecánica continúa operando con las reglas vigentes, sin cambios en costos, periodicidad ni condiciones de certificación.
Seis manuales para una revisión más rigurosa
La iniciativa contempla la creación de seis manuales técnicos que servirán como base para la nueva regulación. Estos documentos incluirán lineamientos para la revisión general de vehículos, procedimientos específicos según el tipo de vehículo, así como protocolos especiales para aquellos que hayan sufrido modificaciones físicas o mecánicas. De manera particular, la propuesta establece un procedimiento para inspeccionar vehículos reparados después de accidentes, con el fin de comprobar que cumplan con las condiciones de seguridad necesarias para circular. Además, los Centros de Diagnóstico Automotor recibirán mayores directrices de inspección, vigilancia y control, lo que busca garantizar la calidad y transparencia en los procesos de certificación.












