El gobierno colombiano, liderado por el presidente Gustavo Petro, extenderá la vigencia del decreto de emergencia económica por un plazo de hasta noventa días adicionales, tras cumplirse los primeros treinta días, con el fin de mantener en pie las medidas que garantizan ingresos tributarios y recursos fiscales esenciales para el país. Esta prórroga, anunciada por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, busca asegurar la estabilidad financiera nacional ante desafíos como la caída de la ley de financiamiento, obligaciones judiciales, la protección de derechos fundamentales y la estabilidad energética en la región Caribe.
La decisión surge en un contexto donde la Corte Constitucional está revisando la declaratoria original de emergencia económica, emitida inicialmente para enfrentar las dificultades generadas por la invalidación de la ley de financiamiento. Posteriormente, el gobierno adoptó dos decretos clave: uno con medidas tributarias para incrementar los ingresos y otro enfocado en garantizar la operatividad de las distribuidoras de energía en la costa Caribe, al tiempo que atiende amenazas excepcionales a personas vulnerables. Estos instrumentos han asegurado cerca de doce billones de pesos, aunque las necesidades totales del gobierno ascienden a dieciséis billones y trescientos mil millones, lo que obliga a explorar alternativas para cubrir el faltante sin recurrir a recortes presupuestarios.
Anuncio en La FM y detalles de la prórroga
Durante una entrevista en La FM, el ministro Ávila explicó que, una vez transcurridos los primeros treinta días, se requiere una declaratoria de prórroga o una nueva emergencia económica para extender el estado hasta los noventa días permitidos por la norma.
“Ya cumplimos los primeros 30 días de la emergencia económica y para continuarla sería necesario previamente hacer una declaratoria de prórroga o de nueva emergencia económica, que tenemos hasta 90 días para poderla tener. Estamos trabajando en la prórroga de la garantía económica.”
Germán Ávila, ministro de Hacienda
Ávila detalló que la primera declaratoria respondió directamente a la caída de la ley de financiamiento, mientras que los decretos subsiguientes han sido cruciales para elevar los ingresos y estabilizar el sector energético en la región Caribe, protegiendo al mismo tiempo derechos fundamentales frente a situaciones excepcionales.
“La primera declaratoria de emergencia económica se emitió para atender las dificultades que surgieron luego de la caída de la ley de financiamiento. Posteriormente, adoptamos un decreto con medidas tributarias para incrementar los ingresos y un segundo decreto para garantizar la estabilidad de las distribuidoras de energía en la costa y atender derechos fundamentales, como la protección de personas frente a amenazas excepcionales.”
Germán Ávila, ministro de Hacienda
El funcionario también reveló que el gobierno evalúa nuevas medidas fiscales para completar los recursos faltantes, evitando así impactos negativos como una reducción en el gasto público, lo que podría influir en la prima de riesgo del país y su capacidad para acceder a deuda externa.
“Estamos estudiando la posibilidad de algunas otras medidas que nos aseguren completar ese faltante de recursos, porque además lo que no se logre garantizar a través de nuevos recursos tributarios no se implicaría necesariamente una reducción presupuestaria.”
Germán Ávila, ministro de Hacienda
Esta extensión no solo preserva los ingresos asegurados por los decretos vigentes, sino que otorga al gobierno un margen estratégico para implementar acciones adicionales, en un momento clave para la sostenibilidad fiscal de Colombia y el cumplimiento de obligaciones judiciales y sociales en regiones críticas como el Caribe.















