En una jugada estratégica que busca acelerar la reactivación económica tras el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026, el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, radicó en el Senado de la República un ambicioso proyecto de ley de competitividad. La iniciativa, bautizada como de «destrabe» o «permisología», fue presentada por el ministro Mauricio Gómez Amín y tiene como objetivo central reducir trámites, costos y tiempos para las empresas del país, con un énfasis especial en las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). El proyecto fue radicado con mensaje de urgencia, buscando su pronta aprobación en el Congreso.
La llegada de esta propuesta legislativa se da en un contexto de profunda crisis para el sector empresarial, justo una semana después del devastador sismo que sacudió al país. El Gobierno busca con esta ley simplificar la vida de los empresarios y eliminar la burocracia que ha sido históricamente un obstáculo para la creación y formalización de negocios en Colombia. En sus declaraciones al ingresar al recinto del Senado, el ministro Gómez Amín fue contundente: «Como ministro de Comercio, Industria y Turismo, tengo claro que el Estado debe ser un aliado y no un obstáculo. Vamos a reducir trámites, costos y tiempos, especialmente para las mipymes, fortalecer la digitalización y hacer más eficiente la relación entre el Estado y los empresarios. Menos trámites, más empresa y más oportunidades para Colombia», afirmó el funcionario.
Un proyecto de ley para destrabar la economía
El proyecto de ley de competitividad fue radicado en medio de la urgencia que representa la reconstrucción del tejido productivo nacional. Actualmente, Colombia cuenta con entre 1,5 y 1,8 millones de empresas formales activas registradas en el Registro Único Empresarial y Social (Rues), una cifra que el Ejecutivo espera incrementar significativamente al reducir las barreras de entrada. Durante la radicación del proyecto, el ministro reiteró el compromiso del Gobierno con el sector productivo: «Estamos entrando aquí al Senado de la República a radicar nuestro proyecto de ley destrabe o de permisología. Vamos a simplificar la vida de los empresarios en nuestro país, sobre todo de las mipymes, para que puedan crear empresa y construir patria. Firmes por la patria, vamos con todo», declaró Mauricio Gómez Amín.
La iniciativa del Ejecutivo se alinea con las demandas que los gremios empresariales han planteado en el marco de la emergencia. La Andi (Asociación Nacional de Empresarios de Colombia) ha liderado una agenda de reconstrucción que incluye la recuperación de la seguridad y presencia del Estado, la seguridad energética, la solidez del sistema de salud, la viabilidad de los fondos de pensiones, el destrabe de proyectos en la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y claridad sobre los subsidios habitacionales. Como muestra de su compromiso con la crisis, la Andi logró recaudar 200.000 millones de pesos para donar a las víctimas del terremoto del 10 de agosto.
«Como ministro de Comercio, Industria y Turismo, tengo claro que el Estado debe ser un aliado y no un obstáculo. Vamos a reducir trámites, costos y tiempos, especialmente para las mipymes, fortalecer la digitalización y hacer más eficiente la relación entre el Estado y los empresarios. Menos trámites, más empresa y más oportunidades para Colombia»
Mauricio Gómez Amín, ministro de Comercio, Industria y Turismo
En paralelo, la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi) logró acordar con el Gobierno cuatro frentes de trabajo para la recuperación de los negocios afectados, en una reunión celebrada el 13 de agosto de 2026 en Bogotá. Los frentes incluyen la realización de un censo para identificar las empresas afectadas y sus necesidades; la implementación de alivios tributarios para reducir cargas; un plan de reactivación económica para recuperar la actividad productiva y proteger los empleos; y una revisión de los decretos de emergencia para aplicar medidas oportunas. A esta reunión se sumaron las Cámaras de Comercio, gremios empresariales, gobernaciones y alcaldías de las zonas afectadas, reflejando un esfuerzo conjunto para superar la crisis y fortalecer el tejido empresarial del país.










