El Gobierno de Abelardo de la Espriella ratificó que no intervendrá el dólar en Colombia, pese a la caída de la divisa y la presión de exportadores, al considerar que una acción directa generaría efectos adversos. Así lo confirmó el viceministro de Hacienda, Andrés Ricardo Quevedo, durante el Congreso Nacional de Exportadores celebrado en Cartagena, donde explicó que la apreciación del peso colombiano, que acumula un 18,2% en el año, responde a factores de mercado como el alza del petróleo por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y el diferencial favorable de tasas de interés, y no a una situación que deba corregirse con intervención estatal.
Quevedo atribuyó la fortaleza del peso a dinámicas externas y descartó cualquier acción directa del Gobierno sobre la tasa de cambio, pues considera que una intervención podría provocar “daños colaterales en el sector público y especialmente en el sector exportador”. El funcionario señaló que la actual administración heredó un Presupuesto General de la Nación desfinanciado en áreas como pensiones, aseguramiento en salud, sector eléctrico y universidades, lo que obliga a priorizar la estabilidad fiscal sobre la intervención cambiaria.
Estrategia de ajuste fiscal
Frente a la presión de sectores exportadores, incluyendo la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), que han solicitado medidas para mitigar el impacto del dólar bajo en sus márgenes y rentabilidad, el Gobierno optó por una estrategia centrada en el ajuste fiscal y la recuperación de la confianza. El viceministro recordó que se anunció un recorte del gasto por 21,9 billones de pesos y que la Ley de Rescate Económico contempla reducir el déficit fiscal al 2,2% del Producto Interno Bruto durante 2027, mientras que el Presupuesto General de la Nación para ese año incorpora medidas de austeridad para estabilizar las finanzas públicas y atender emergencias.
Quevedo comparó la apreciación del peso colombiano con la de otras economías de la región y señaló que en México la divisa se ha apreciado un 5,9% y en Brasil un 6%, lo que evidencia que el fenómeno no es exclusivo de Colombia. “No deberíamos llegar a estos niveles de la tasa de cambio”, afirmó, “yo considero que la tasa de cambio tiene que estar en sus niveles adecuados para que la economía marche de una manera correcta, pero sin que el sector público afecte esa dinámica y genere daños colaterales”.
“No deberíamos llegar a estos niveles de la tasa de cambio. Yo considero que la tasa de cambio tiene que estar en sus niveles adecuados para que la economía marche de una manera correcta, pero sin que el sector público afecte esa dinámica de la tasa de cambio y genere daños colaterales en el sector público y especialmente en el sector exportador”.
Andrés Ricardo Quevedo, viceministro de Hacienda
La postura del Gobierno reafirma la apuesta por un enfoque de mercado y disciplina fiscal, en contraste con las demandas de los exportadores que esperaban medidas para contener la apreciación. Mientras tanto, el ajuste fiscal y la confianza en la economía se presentan como las herramientas principales para enfrentar un escenario de dólar bajo que, según el Gobierno, responde a condiciones externas y no a una debilidad estructural.










