El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Educación, expidió la Resolución 0003 del 7 de enero de 2026, que introduce una transformación integral al Programa de Alimentación Escolar (PAE) en todo el país. Esta medida prioriza a los niños de preescolar en prejardín, jardín y transición, así como a los estudiantes en jornada única, con el objetivo de fortalecer el derecho a una alimentación adecuada y contribuir a la permanencia en el sistema educativo. Los cambios abarcan la priorización de beneficiarios, los tipos de alimentos ofrecidos, las modalidades de atención, la participación comunitaria y la contratación de operadores.
Entre las novedades destacadas, se establece una cobertura del 100% para el nivel preescolar en prejardín, jardín y transición. Los porcentajes nutricionales se ajustan según la jornada: 20% para las de mañana o tarde, 30% para almuerzos, 50% en preescolar de seis horas y 70% en el de ocho horas. Además, se prevé el desmontaje completo de la modalidad industrializada para 2030, mientras que la canasta PAE en casa cubre el 25% del requerimiento diario. Esta oficialización busca implementar las mejoras a partir de 2026, avanzando hacia una cobertura universal y reconociendo la alimentación adecuada como un derecho humano articulado con la educación y un ambiente sano.
Cambios progresivos en alimentos y modalidades
La resolución promueve un reemplazo progresivo de los alimentos industrializados por opciones preparadas en sitio o transportadas calientes, adaptadas a las tradiciones culturales y la producción local. Se priorizan de manera secundaria sedes con población indígena, afrocolombiana, raizal, palenquera, personas con discapacidad, víctimas del conflicto armado y zonas rurales de difícil acceso. Durante recesos escolares, se entregará la canasta PAE en casa o un bono alimentario excepcional, y solo después de alcanzar la cobertura total en los grupos regulares se atenderá a jóvenes extraedad y adultos.
Énfasis en participación comunitaria y personal
La participación comunitaria cobra mayor relevancia, con padres de familia involucrados en la vigilancia del programa y estudiantes integrados en los Comités de Alimentación Escolar. El personal manipulador de alimentos recibirá capacitación obligatoria, junto con el cumplimiento de derechos laborales y seguridad social, garantizando así un servicio de calidad y seguro para todos los beneficiarios.











