Gobierno revoca reconocimiento a ocho cabecillas de disidencias de Farc

Compartir en redes sociales

El Gobierno de Gustavo Petro revocó el reconocimiento como miembros representantes en las mesas de negociación a ocho cabecillas de las disidencias de las Farc, una decisión que reactiva de inmediato las órdenes de captura en su contra. La medida, anunciada a menos de tres días de que concluya el mandato del Ejecutivo saliente, según reportó el medio Cambio, afecta a Alexander Farfán Suárez, alias Gafas; Jaime Muñoz Dorado, alias Sebastián; Ciro Romero, alias Willy Romero; Yenimahr Nasare; Jair Narváez Quintero; Ramiro Pinzón Novoa; Mauricio Ortiz Murillo y Andrés Orlando Ayala. La resolución oficial se fundamenta en la evaluación de que estos individuos no demostraron voluntad genuina de paz, lo que llevó al gobierno a retirarles la condición de interlocutores formales en los diálogos.

Ruptura definitiva con las disidencias

La revocatoria se produce en un contexto de crecientes tensiones entre el gobierno y las disidencias de las Farc, cuyos diálogos de paz no lograron consolidarse pese a múltiples intentos de acercamiento. Según la posición oficial del Gobierno de Gustavo Petro, citada por Cambio, “la decisión se toma al no haber voluntad de paz de estos cabecillas”, lo que evidencia la falta de compromiso con el proceso de negociación. La medida elimina cualquier rol formal que estos ocho líderes armados mantenían en las mesas de diálogo, dejándolos sin el estatus de representantes y exponiéndolos nuevamente a la acción de la justicia.

La decisión del Ejecutivo saliente, que según la redacción del artículo de Cambio tomó la determinación en sus últimos días de mandato, implica que las autoridades judiciales pueden reactivar los procedimientos de captura que estaban suspendidos por su participación en las negociaciones. Los ocho cabecillas, que operan en diversas regiones del país, quedan ahora en una situación legal precaria, mientras el gobierno insiste en que la puerta al diálogo sigue abierta para quienes demuestren un verdadero interés en la paz. Sin embargo, la medida marca un giro significativo en la estrategia gubernamental frente a estas estructuras armadas, al priorizar la vía judicial sobre la negociación política.

“La decisión se toma al no haber voluntad de paz de estos cabecillas”

Posición oficial del Gobierno de Gustavo Petro (citado por Cambio)

El anuncio, que ha generado reacciones encontradas en el ámbito político y social, se interpreta como un mensaje contundente hacia los grupos armados que persisten en la violencia. Analistas señalan que la revocatoria podría acelerar las operaciones de las fuerzas de seguridad contra estos cabecillas, aunque también advierten sobre el riesgo de que aumenten las hostilidades en los territorios donde tienen influencia. Por ahora, los ocho nombres quedan inscritos en la lista de objetivos prioritarios para las autoridades, mientras el país espera el desenlace de esta nueva fase en el conflicto con las disidencias de las Farc.

Sigue leyendo