El gobierno nacional suspendió el traslado de más de 40 cabecillas criminales, entre ellos figuras como Digno Palomino de Los Pepes, Jorge Eliécer Díaz Collazos alias Castor de Los Costeños y Ober Ricardo Martínez alias El Negro Ober de Los Rastrojos Costeños, hacia la Cárcel El Bosque en Barranquilla, menos de 24 horas antes del vencimiento de la tregua entre estas estructuras el 20 de enero de 2026. Esta decisión, anunciada mediante un comunicado oficial, se toma mientras se mantienen abiertos los diálogos por la paz urbana en la capital del Atlántico y municipios cercanos, en medio de avances en conversaciones sociojurídicas para una hoja de ruta de paz.
La medida responde a la persistencia de delitos como homicidios y extorsiones, dudas sobre la eficacia de los diálogos y preocupaciones por la capacidad de seguridad penitenciaria en la región. La tregua, promovida con impulso oficial desde octubre de 2025, buscaba reducir las violencias urbanas como gesto inicial hacia la desescalada, pero el inminente fin del acuerdo genera escepticismo ante la continuidad de actividades criminales que afectan la tranquilidad ciudadana, los comercios y la seguridad durante el próximo Carnaval.
Reacciones de autoridades locales y nacionales
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, han sido convocados junto a la Policía para actuar con firmeza contra el crimen, en un contexto donde los cabecillas permanecen detenidos pero vinculados a procesos de negociación. Mediadores como Camilo Pineda, Cyrillus Swinne y la Iglesia católica, a través del padre Cirilo, han jugado un rol clave en estos esfuerzos. El presidente Gustavo Petro ha destacado una caída sustancial en la tasa de homicidios en la ciudad, aunque el comunicado gubernamental enfatiza la necesidad de precisiones ante la fecha límite.
«Teniendo el 20 de enero como la fecha de finalización del acuerdo gestionado para que estas estructuras avanzaran en el desescalamiento de las violencias urbanas como gestos de paz, es menester comunicar de forma precisa y oportuna las siguientes decisiones y consideraciones.»
Comunicado del gobierno nacional
«Lo que ocurra en la ciudad debido a esos traslados será responsabilidad del mal manejo de la llamada ‘paz urbana’ que no tiene ni marco jurídico que lo respalde.»
Alejandro Char, alcalde de Barranquilla
Esta suspensión busca equilibrar la seguridad regional con los avances en la mesa de diálogo, aunque genera preocupación por posibles repercusiones en la estabilidad de Barranquilla y el Atlántico, donde la paz urbana sigue siendo un desafío pendiente ante la sombra de las extorsiones y la violencia persistente.















