El gobierno colombiano y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (Cneb), liderada por José Vicente Lesmes, alias Walter Mendoza, anunciaron este 26 de abril de 2026 la reanudación de los diálogos de paz tras una pausa provocada por ataques armados y disputas sobre la erradicación de cultivos de coca. El comunicado conjunto, firmado por las delegaciones de ambas partes en Puerto Asís, Putumayo, establece compromisos claros como el respeto al Derecho Internacional Humanitario (DIH), la reparación a las víctimas y la no realización de acciones ofensivas, incluyendo el uso de drones contra la fuerza pública. El octavo ciclo de negociaciones está programado para la primera semana de junio de 2026.
La suspensión de los diálogos se originó en los ataques del 19 de abril en Ipiales, Nariño, donde la Cneb reconoció su autoría y que resultaron en la muerte de tres soldados del Ejército por un ataque con drones, además de tres niños heridos por minas antipersonal. Estos hechos, sumados a tensiones por una propuesta de la disidencia para aportar en la erradicación de coca, llevaron al cierre del séptimo ciclo de conversaciones, que involucraba a una facción desintegrada de la Segunda Marquetalia. Ambas partes condenaron la escalada de violencia contra civiles en regiones como Cauca, Valle del Cauca y Nariño.
Compromisos y prioridades humanitarias
En el anuncio, se prioriza la reparación temprana a las víctimas y la georreferenciación de zonas con artefactos explosivos para facilitar el desminado. Quedan pendientes temas como la financiación para la erradicación de coca y el cumplimiento estricto de normas humanitarias, con un llamado conjunto a cesar toda confrontación que afecte a la población civil.
«La CNEB ratifica su compromiso de no planear ni conducir acciones ofensivas en contra de la fuerza pública incluido el uso de los drones, así como su compromiso con la aplicación de Derecho Internacional Humanitario y de respeto a los derechos humanos.»
Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (Cneb)
«Hacemos un llamado a los responsables de estos hechos, independent de donde provengan a acatar el DIH y a dejar por fuera de cualquier confrontación armada a la población civil.»
Delegaciones de Gobierno colombiano y Cneb
Esta reanudación representa un paso clave hacia la consolidación de la paz en zonas conflictivas, aunque persisten desafíos por el cumplimiento de los acuerdos y la contención de la violencia armada en el suroccidente colombiano.












