El Gobierno nacional, en conjunto con el Ministerio de Agricultura, los eslabones de la cadena bovina y representantes del sector transformación, intensificó el seguimiento técnico a los precios de los alimentos e inició diálogos para definir medidas coyunturales y estructurales que frenen el alza de la carne bovina en Colombia, con el objetivo de aliviar el gasto de los hogares ante incrementos detectados durante 2026, incluyendo una variación anual del 14,59% en el ganado en pie en subastas a enero de ese año.
Estos incrementos responden principalmente al alza en el valor del ganado en pie, que representa el 53% de los costos de producción, al mayor sacrificio de hembras reproductivas, que alcanzó el 40,9% en 2025 especialmente en animales de 2 a 5 años, y a las exportaciones que redujeron la oferta interna, con el 7,9% de la producción nacional de bovinos en pie enviada al exterior en 2025, donde el 73% correspondió a machos de 1 a 2 años y el 39% de estos a mercados foráneos, junto a una tasa de extracción de machos de esa edad del 10,8% entre noviembre de 2024 y octubre de 2025.
Precios estables en Corabastos pese a las tensiones
En la Central de Abastos de Corabastos en Bogotá, los precios de los cortes de carne se mantuvieron estables entre el 18 y el 20 de marzo de 2026, sin variaciones pese a las tensiones en la cadena de suministro, con el lomo como el más caro a 76.000 pesos por kilo y la sobrebarriga como el más económico a 32.000 pesos por kilo, según datos oficiales que destacan la necesidad de actuar para estabilizar el mercado.
Los informes oficiales han detectado incrementos sostenidos en la carne bovina que comprometen la reposición del hato ganadero y la producción futura, motivados por presiones inflacionarias y la urgencia de garantizar la seguridad alimentaria, ya que esta dinámica reduce la oferta interna, transmite costos al consumidor final y afecta directamente el gasto de los hogares colombianos, por lo que el trabajo conjunto mediante diálogos y seguimiento oficial busca medidas como la reducción del sacrificio de hembras y el fortalecimiento de la trazabilidad ganadera para proteger la producción nacional y el abastecimiento interno.












