Una granada de fragmentación lanzada contra una patrulla de la Policía en el oriente de Cali, la noche del 15 de octubre de 2026, dejó cinco agentes heridos y desató una persecución que culminó con la captura de un hombre de 23 años, a quien el alcalde Alejandro Eder vincula directamente con el frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc. El ataque ocurrió mientras los uniformados realizaban controles preventivos en el sector de Puente Nuevo, entre los barrios El Vallado, Llano Verde y El Caney. Aunque las autoridades investigan si el artefacto fue lanzado desde un puente o desde una motocicleta en movimiento, lo cierto es que la explosión alcanzó a cinco miembros de la patrulla: un intendente jefe, un subintendente y tres patrulleros, quienes fueron trasladados de urgencia a centros asistenciales para valoración y tratamiento por esquirlas. De manera preliminar, también se reportó una mujer lesionada.
Un pataleo narcoterrorista, según el alcalde
El mandatario caleño no tardó en calificar el atentado como una reacción desesperada de los grupos criminales ante la presión que ejercen las autoridades. “De manera inmediata la policía captura al delincuente, el terrorista que tiró esta granada, quien aparentemente tiene nexos a la Jaime Martínez y esto es el pataleo de estos narcoterroristas porque el apretón que se les está metiendo es duro y lo vamos a seguir apretando, sobre todo con la llegada del gobierno del presidente De la Espriella y esa presión no va a terminar hasta que erradiquemos esa amenaza para los caleños y toda la región”, declaró Eder en un comunicado oficial. El alcalde también situó el atentado en el barrio Ciudad Córdoba, una zona que ha sido escenario de enfrentamientos entre bandas delincuenciales y la fuerza pública. La persecución del sospechoso se extendió hasta la avenida Ciudad de Cali con carrera 80, donde finalmente fue capturado. Las autoridades investigan si hubo más personas involucradas en el ataque.
“Seguiremos sin ceder un solo centímetro frente a los violentos. En Cali, la ley y la autoridad se respetan”.
Alejandro Eder, alcalde de Cali
Este atentado ocurre tan solo dos días después de que un cilindro pintado con los colores de la bandera de Colombia y acompañado de una pancarta atribuida al frente Jaime Martínez fuera hallado en las inmediaciones del estadio Pascual Guerrero. Afortunadamente, ese objeto no contenía material explosivo, pero ya había encendido las alarmas sobre una posible escalada de violencia. La agresión directa contra la patrulla policial, con cinco heridos y un capturado que las autoridades vinculan a las disidencias de las Farc, refuerza la percepción de amenaza en la ciudad y ha generado una condena unánime.
Personería rechaza la violencia y llama a la prudencia
El personero de Cali, Gerardo Mendoza, también se pronunció para rechazar el ataque. “La Personería de Cali rechaza cualquier hecho de violencia que ponga en riesgo la vida de agentes de policía y la seguridad de la ciudadanía”, afirmó Mendoza, quien además hizo un llamado a la ciudadanía para que atienda las recomendaciones oficiales y no divulgue información sin verificar, en un contexto donde las redes sociales suelen propagar rumores que pueden entorpecer las investigaciones. Los cinco policías heridos continúan siendo valorados en centros asistenciales, mientras que el capturado de 23 años permanece bajo custodia a la espera de las audiencias judiciales correspondientes. El alcalde Eder reiteró que la cooperación con la fuerza pública se mantendrá firme y que la presión contra estos grupos narcoterroristas no cesará, en línea con el respaldo que ha anunciado el gobierno del presidente De la Esprilla para la región.










