En un acto de violencia que ha sembrado el terror en el sur de Bolívar, la tumba de Chacón Sampayo, conocido como alias Chato, fue destruida cerca de la medianoche del viernes 16 de enero con una granada de fragmentación en el cementerio municipal de Tiquisio, Colombia, apenas horas después de su sepelio. La explosión pulverizó la bóveda y dejó expuestos los restos del fallecido, en lo que las autoridades preliminarmente atribuyen a una posible venganza criminal ligada a sus nexos con homicidios previos y grupos insurgentes.
Chacón Sampayo había sido asesinado el 11 de enero de 2026 en Santa Rosa del Sur, también en Bolívar, por desconocidos que le propinaron múltiples disparos. Previamente, estaba vinculado a un proceso judicial por la muerte de su esposa, Mademis Vanessa Julio Ruiz, de 21 años, quien fue asesinada el 14 de diciembre de 2025. El sepelio de alias Chato transcurrió sin incidentes ese viernes 16 de enero, según relataron familiares y asistentes, pero la noche misma obligó a estos a enterrar los restos en tierra ante la falta de seguridad, mientras solicitaban refuerzos policiales.
Otro hallazgo macabro en medio de las fiestas patronales
En paralelo, durante las fiestas patronales de Tiquisio, fue descubierto el cadáver de Isaac David Hernández Hernández, de 26 años, con un impacto de bala en el abdomen, en una zona enmontada cercana al matadero local. Este suceso agrava el clima de zozobra en la comunidad, donde el temor se ha apoderado de los habitantes por la escalada de violencia.
Las autoridades han iniciado investigaciones exhaustivas para esclarecer ambos hechos, con operativos en marcha que buscan identificar a los atacantes desconocidos y desentrañar los vínculos de Chacón Sampayo con organizaciones al margen de la ley. La familia y la población de Tiquisio exigen mayor presencia de seguridad para evitar más tragedias en esta región golpeada por el conflicto.















