Un fuerte cruce de acusaciones se desató en la red social X entre el reconocido abogado penalista Jaime Granados Peña y la escritora y poeta colombiana Piedad Bonnett, a raíz de la publicación de una columna de opinión de Bonnett en el diario El Espectador. En el escrito, con motivo de los 41 años de la toma y retoma del Palacio de Justicia, ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985, Bonnett mencionó la condena inicial contra el coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega, lo que provocó la airada reacción de Granados, quien fue su defensor y calificó a la autora de “pastorcita mentirosa”. El abogado, también conocido por representar al expresidente Álvaro Uribe Vélez, argumentó que Bonnett omitió un hecho clave en su relato histórico: la absolución del militar por parte de la Corte Suprema de Justicia en 2015.
El origen del debate: la columna de Bonnett
En su columna, Piedad Bonnett afirmó que “aunque el coronel Luis Alfonso Plazas Vega fue condenado en 2010 a 30 años de cárcel por la desaparición de 12 personas, la verdad ha llegado lenta y difícilmente, sin que se alcance total justicia y reparación”. La poeta defendió la necesidad de recordar a las cerca de un centenar de víctimas, entre ellas 11 magistrados, que dejó aquella trágica jornada. La publicación coincidió con el aniversario 41 del hecho histórico que marcó al país y que sigue generando controversias judiciales y políticas.
Sin embargo, para Granados, el artículo de Bonnett no refleja la realidad completa del caso. En un extenso hilo publicado en su cuenta oficial de X, el abogado expresó: “Piedad Bonnett puede, como escritora, decir lo que quiera en temas de ficción: es propio de su creación y en ese fuero literario nadie debe ni puede intervenir”. No obstante, agregó: “Lo que no puede hacer Piedad Bonnett ni ninguna persona, sea escritora, columnista o quien fuera, es cambiar los datos históricos, decir mentiras u ocultar la verdad para mostrar una opinión”. Para Granados, afirmar que Plazas Vega fue condenado sin mencionar su posterior absolución constituye “una verdad a medias, lo mismo que mentir”.
Los antecedentes judiciales del coronel (r) Plazas Vega
El militar participó en la retoma del Palacio de Justicia en 1985. Una década después, en 2010, un juez lo condenó a 30 años de prisión por la desaparición forzada de 12 personas. En 2012, el Tribunal Superior de Bogotá confirmó parcialmente esa decisión. No obstante, en 2015 la Corte Suprema de Justicia anuló la sentencia y absolvió a Plazas Vega tras un recurso de casación presentado por su defensa, liderada precisamente por Jaime Granados. Según el abogado, esa absolución permitió al coronel retirado ser nombrado embajador de Colombia en Perú y salir absuelto también en un juicio civil en Estados Unidos.
Granados defendió que “la verdad ha llegado lenta y difícilmente” no para las víctimas, sino para su cliente, y criticó que la columna de Bonnett omitiera el fallo de la Corte Suprema. “Cuando Piedad Bonnett dice que el CR. Plazas Vega fue condenado por la supuesta desaparición de 12 personas del Palacio de Justicia en 2010, dice una verdad a medias, lo mismo que mentir”, sostuvo en su hilo. El abogado también señaló que el Tribunal Superior redujo posteriormente la cantidad de personas por cuya desaparición se condenó a Plazas Vega, aunque no precisó la cifra final.
«Piedad Bonnett puede, como escritora, decir lo que quiera en temas de ficción: es propio de su creación y en ese fuero literario nadie debe ni puede intervenir. Lo que no puede hacer es cambiar los datos históricos, decir mentiras u ocultar la verdad para mostrar una opinión.»
Jaime Granados Peña, abogado penalista
Reacciones y contexto
El cruce de declaraciones ha reabierto el debate sobre la memoria histórica del Palacio de Justicia y la interpretación de los fallos judiciales. Mientras Bonnett defiende su derecho a recordar a las víctimas y a mencionar la condena inicial como parte de un proceso que considera inconcluso, Granados insiste en que la información debe ser completa y verificada, especialmente cuando se trata de hechos judiciales. El abogado, que además representa al expresidente Uribe en un proceso por soborno a testigos y fraude procesal, ha sido enfático en que la Corte Suprema de Justicia “fue honrada por atenerse a la verdad” al absolver a su defendido. El intercambio refleja las profundas divisiones que aún persisten en Colombia en torno a uno de los episodios más dolorosos y controvertidos de su historia reciente.









