El Grupo Bicentenario destituyó a Alexandra Restrepo de su cargo como presidenta de Finagro el miércoles 14 de enero, en medio de serias denuncias sobre irregularidades administrativas, despidos injustificados, politización de la entidad y adjudicación de contratos cuestionables. La decisión fue impulsada por comunicaciones internas de funcionarios que alertaron sobre un ambiente de desconfianza, presiones políticas y clientelismo, incluyendo la creación de cerca de 70 nuevos cargos aparentemente ligados a intereses electorales. Paralelamente, la Contraloría Delegada para el Sector Agropecuario, dirigida por Fabián Leonardo Vanegas, abrió un proceso de verificación y solicitó documentación para indagar estas anomalías, en un contexto donde Finagro opera en Colombia como pilar clave del crédito agropecuario.
Las denuncias destacan despidos de empleados con experiencia en favor de salarios altos para nuevos puestos, cuestionamientos al destino de recursos hacia personas sin perfil campesino, y contrataciones externas provenientes de Caldas y Medellín con supuesta afinidad al partido En Marcha, liderado por figuras como Juan Fernando Cristo y Guido Echeverri. Un caso específico bajo escrutinio es el contrato por 125.400.000 pesos adjudicado a Carlos Alberto Arboleda para un libro conmemorativo. César Sánchez, presidente del Grupo Bicentenario, subrayó la importancia de Finagro en la democratización del crédito agropecuario y la necesidad de fortalecer controles ante desafíos como la crisis climática, enfatizando el rol estatal en la economía campesina.
Cifras récord durante la gestión de Restrepo
A pesar de las controversias, el periodo de Alexandra Restrepo al frente de Finagro, iniciada en 2024 durante la administración de Gustavo Petro, coincidió con una expansión sin precedentes: en 2025 se distribuyeron más de 48,1 billones de pesos en créditos, incorporando a 86.400 nuevos beneficiarios, con un énfasis en pequeños campesinos, mujeres, jóvenes, asociaciones, comunidades indígenas y afrodescendientes. Los créditos asociativos alcanzaron los 464.979 millones de pesos, lo que representa un incremento del 58% respecto a 2024, reflejando un compromiso con soluciones financieras adaptadas a las realidades productivas del campo.
“En 2025 logramos llegar a más productores, especialmente pequeños campesinos, mujeres, jóvenes, asociaciones, comunidades indígenas y afrodescendientes, con soluciones financieras que respondan a sus realidades productivas”.
Alexandra Restrepo, expresidenta de Finagro
“Estas cifras reflejan ‘el compromiso estatal con la economía campesina’”.
Alexandra Restrepo, expresidenta de Finagro
Martha Carvajalino, ministra de Agricultura, respaldó esta visión al afirmar que apostarle al crédito colectivo equivale a impulsar un campo más competitivo y con mayores oportunidades de ingresos para las familias. Sin embargo, las acusaciones internas y la intervención de la Contraloría marcan un punto de inflexión para la entidad, que ahora enfrenta el reto de equilibrar su crecimiento con la transparencia en un entorno de alta exigencia fiscal.

















