El docente Ángel Segundo Hernández Bermejo, de 50 años y oriundo de Sucre, fue hallado desorientado, con evidentes signos de haber sido drogado y sin sus pertenencias en un hotel de Bogotá, luego de que su familia perdiera el contacto con él durante casi dos días. El hombre había viajado a la capital para asistir a una feria de educación y tecnología en Corferias y su última comunicación telefónica con su esposa, Fabiana Gómez, ocurrió el viernes nueve de octubre hacia las ocho y cuarenta de la noche. Fue ubicado el once de octubre, tras una llamada del hotel, y desde entonces permanece bajo atención médica mientras avanzan las investigaciones.
De acuerdo con la denuncia instaurada por la esposa ante la Fiscalía General de la Nación, Hernández fue drogado y despojado de su celular, sus documentos personales y sus tarjetas bancarias. En su relato, Gómez aseguró que dos hombres acompañaron al docente al hotel el viernes y que las cámaras de seguridad registraron el ingreso del grupo y el posterior retorno de uno de ellos al establecimiento. El docente no recuerda lo ocurrido, y los análisis médicos practicados, según lo informado a la familia, revelaron señales de ingesta de benzodiacepinas, sustancias depresoras del sistema nervioso central, cuyo consumo sin control puede provocar somnolencia, confusión, amnesia y disminución de los reflejos, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud.
Una esposa consternada y un llamado de auxilio a las autoridades
Fabiana Gómez relató que la pareja mantenía contacto frecuente cada vez que Hernández se desplazaba por motivos de trabajo y que él acostumbraba a informarle en todo momento dónde se encontraba. Fue esa costumbre la que encendió las alarmas cuando las horas pasaron y no hubo respuesta. La llamada del hotel, en la que le preguntaron si se sentía bien, fue el inicio de una angustiosa movilización. «Mi esposo no toma. Es el hombre más sano», expresó Gómez, visiblemente afectada, al tiempo que pidió a las autoridades acelerar la investigación. En esa misma comunicación, la esposa recuerda haberle preguntado directamente: «¿Te sientes bien?», sin imaginar la gravedad de lo que estaba ocurriendo.
«Mi esposo no toma. Es el hombre más sano»
Fabiana Gómez, esposa del docente
La familia ha solicitado a las autoridades revisar las cámaras de seguridad para identificar a los presuntos responsables, establecer el recorrido exacto que hizo el docente desde su salida de Corferias y evaluar posibles irregularidades en los controles de acceso del hotel. También buscan determinar cuánto dinero pudieron retirar o gastar los responsables, pues hasta el momento se desconoce los montos exactos. En Colombia este tipo de delitos suele asociarse con el uso de escopolamina, pero en este caso solo se ha informado de la presencia de benzodiacepinas, por lo que la posible existencia de otras sustancias deberá confirmarse con el avance de la investigación. Mientras tanto, el docente continúa bajo atención médica y su esposa espera que las autoridades logren esclarecer los hechos y encontrar a los culpables de este hecho que mantiene consternada a toda su familia.










