Autoridades de Norfolk, Virginia, en Estados Unidos, descubrieron el cuerpo de la colombiana Lina María Guerra Echavarría, de 39 años, dentro del congelador de su apartamento el pasado 5 de febrero de 2026. Su esposo, David Varela, de 38 años, enfrenta cargos por asesinato en primer grado, ocultamiento de cadáver y huida, y actualmente se encuentra prófugo en Hong Kong, adonde huyó ese mismo día en un vuelo comercial sin lazos conocidos con esa ciudad.
El hallazgo se produjo tras un reporte de desaparición presentado por el hermano de la víctima, quien no tenía noticias de ella desde hacía dos semanas. La autopsia realizada el 10 de febrero confirmó que se trató de un homicidio. Las sospechas recayeron sobre Varela debido a mensajes contradictorios que envió a la familia, incluyendo uno falso sobre el supuesto arresto de Lina María acompañado de una foto manipulada, así como rastros de su viaje inmediato fuera del país.
Antecedentes de una relación tóxica
Paola Ramírez, prima de la víctima, describió a Varela como un hombre celoso y controlador que impedía que Lina María trabajara, estudiara o saliera libremente. La familia había recibido indicios previos de esta dinámica abusiva, lo que ahora contextualiza la tragedia ocurrida en el apartamento de la pareja en Norfolk.
«Quiero enfatizar que ya había antecedentes de violencia por parte de David»
Paola Ramírez, prima de la víctima
La investigación se mantiene activa con la participación del Departamento de Seguridad Nacional, el Servicio de Investigación Criminal Naval, el Departamento de Justicia y el Departamento de Estado de Estados Unidos, coordinando esfuerzos para emitir órdenes internacionales de arresto. La policía local rastrea la ubicación de Varela en Hong Kong, mientras las autoridades buscan su captura urgente para esclarecer este crimen que ha conmocionado a la comunidad colombiana en el exterior.















