En un hecho que ha causado conmoción e indignación en la capital del Valle, el cuerpo sin vida de Marcela Gómez Sepúlveda, de 26 años, fue hallado la mañana del lunes 25 de mayo dentro de un costal abandonado en la vía pública del norte de Cali. La joven había sido reportada como desaparecida desde el 21 de mayo, cuando alrededor de las 11:00 p. m. salió de su vivienda en el barrio Los Álamos. El macabro descubrimiento ocurrió en la calle 70 entre carreras 1J y 1H, frente a la estación del MÍO La Rivera, donde dos hombres, que se movilizaban en un vehículo particular, dejaron el costal la noche anterior y huyeron. Fueron trabajadores de aseo quienes, durante sus labores matutinas, encontraron el bulto y al abrirlo hallaron el cuerpo envuelto en plástico negro y cartón. La identificación de la víctima fue posible gracias a Medicina Legal, que se basó en el cabello rubio y el tamaño de sus pies.
Hasta el momento no se han realizado capturas ni se ha esclarecido el móvil del crimen, que las autoridades tratan como un presunto feminicidio. La Personería Distrital de Cali, a través de su personero Gerardo Mendoza, expresó su más enérgico rechazo al hecho y exigió una investigación exhaustiva para evitar la impunidad. «Lamentamos profundamente este hecho que enluta a una familia caleña y genera indignación en toda la comunidad. Expresamos nuestra solidaridad y acompañamiento a sus familiares, amigos y seres queridos en este difícil momento», declaró Mendoza, quien también advirtió que desde el Ministerio Público estarán vigilantes para que el caso no quede en el olvido.
Violencia que no cesa y exigencias de justicia
El asesinato de Marcela Gómez Sepúlveda reaviva el debate sobre la violencia de género en Cali, apenas dos semanas después de que dos mujeres fueran asesinadas por sicarios en el Bulevar del Oriente, el pasado 13 de mayo. La comunidad caleña ha mostrado su indignación y dolor, al tiempo que se multiplican los llamados a fortalecer las estrategias de prevención y protección para mujeres en riesgo. Gerardo Mendoza, en sus declaraciones, enfatizó que «la violencia contra las mujeres no puede ser normalizada ni tolerada. Como Ministerio Público, continuaremos vigilantes para que este caso no quede en la impunidad y para que se brinden todas las garantías a las víctimas y sus familias». La Personería se ha comprometido a acompañar a la familia durante todo el proceso judicial.
«No podemos acostumbrarnos a que las mujeres sigan siendo víctimas de hechos tan crueles. Detrás de cada vida apagada hay sueños, hogares y personas que hoy lloran una ausencia irreparable»
Gerardo Mendoza, personero distrital de Cali
Las autoridades continúan las investigaciones para dar con los dos presuntos responsables, de quienes no se han revelado identidades ni se ha logrado su captura. Mientras tanto, la familia de Marcela Gómez Sepúlveda espera respuestas, en medio de un dolor que se suma a la creciente preocupación por la seguridad de las mujeres en la ciudad. El caso ha puesto nuevamente sobre la mesa la urgencia de políticas públicas efectivas contra los feminicidios y la necesidad de que la justicia actúe con celeridad para que hechos como este no queden en la impunidad.












