En medio de la zozobra que mantiene en vilo a una familia del departamento del Tolima, las autoridades confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de Alexander Valencia, el turista de 44 años que se encontraba desaparecido junto a su hijo Nicolás, de 22, en zona rural del municipio de Buenaventura. El macabro descubrimiento se produjo en la tarde de este martes 20 de mayo, mientras los organismos de socorro mantienen activos todos los protocolos de búsqueda para dar con el paradero del joven, de quien hasta el momento no se tiene rastro.
De acuerdo con la información entregada por la Policía Nacional, los hechos se remontan a horas antes del hallazgo, cuando el grupo de turistas, oriundos del Tolima, llegó hasta el corregimiento de Bazán Bocana con la intención de pasar unos días de descanso y practicar pesca recreativa. En medio del paseo, Nicolás se separó del grupo para dirigirse a otra bahía y, sin prever el peligro, ingresó por error a una zona que las bandas criminales que operan en el puerto han señalado como “prohibida”. Allí fue atacado por hombres armados. Su padre, Alexander, al percatarse de la situación, acudió en su auxilio, pero ambos fueron interceptados por los delincuentes, mientras que los demás integrantes de la expedición lograron huir para ponerse a salvo.
Las autoridades confirman la recuperación de un cuerpo
El anunció oficial fue realizado por la general Sandra Rodríguez, comandante de la Policía Nacional en el Valle del Cauca, quien en una declaración pública detalló las circunstancias del caso. “La Policía del Valle del Cauca se permite informar que en el corregimiento La Bocana, en la zona rural del Bazán del municipio de Buenaventura, se desaparecen dos personas. En ese momento, la Policía Nacional en conjunto con los guardacostas inicia la búsqueda de estas personas, siendo así que hoy en horas de la tarde se encuentra un cuerpo”, indicó la alta oficial.
“La búsqueda sigue para dar con el paradero del otro joven que está desaparecido. Reiteramos a la ciudadanía que cualquier información que nos permita identificar e ir por estos delincuentes que cometieron este hecho es de vital importancia, por eso los invitamos a informar y denunciar.”
General Sandra Rodríguez, comandante de la Policía Nacional en el Valle del Cauca.
Las autoridades han desplegado un operativo que integra capacidades operativas, investigativas y de inteligencia, en coordinación con los Guardacostas y el Gaula, para tratar de localizar con vida al joven de 22 años. Sin embargo, los familiares de las víctimas, quienes inicialmente recibieron información de que ambos estaban secuestrados por un grupo armado en una isla cercana a Buenaventura, ya temen lo peor y consideran que Nicolás también habría sido asesinado por la estructura criminal que controla la zona.
Este trágico episodio pone nuevamente sobre la mesa la grave crisis de seguridad que azota a Buenaventura, un puerto estratégico para el narcotráfico y el contrabando, donde la presencia de bandas criminales y las llamadas fronteras invisibles han convertido a vastos sectores del territorio en trampas mortales para propios y turistas. No es la primera vez que visitantes son amedrentados o agredidos por adentrarse en estas áreas vedadas, un fenómeno que las organizaciones sociales atribuyen al abandono estatal y al control territorial que ejercen los grupos armados ilegales. Mientras tanto, la comunidad y la familia de las víctimas claman por justicia y por una respuesta contundente de las autoridades nacionales para frenar la impunidad que reina en la zona.












