El cuerpo decapitado y en avanzado estado de descomposición de Angie Paola Jiménez Ruiz, de 28 años, fue hallado en la vereda Alto del Indio, una zona rural del municipio de Jardín, en el suroeste de Antioquia, a unos 30 minutos del casco urbano. La mujer, también conocida como Danna Ruiz, había sido reportada como desaparecida desde el pasado 30 de julio, y su familia había difundido su búsqueda a través de redes sociales. El macabro descubrimiento lo realizaron campesinos de la zona mientras se desplazaban por un cafetal, encontrándose con el cuerpo sin vida que presentaba heridas de arma cortopunzante y la decapitación como señales de una violencia extrema.
Hallazgo en medio de la zozobra rural
Las autoridades de la Policía de Antioquia confirmaron que el cuerpo fue localizado en un paraje solitario de la vereda Alto del Indio, en un área donde la presencia de cultivos de café es predominante. El avanzado estado de descomposición del cadáver indica que el crimen ocurrió varios días antes del hallazgo. Los primeros informes forenses dan cuenta de múltiples heridas causadas por un arma cortopunzante, así como la decapitación de la víctima. Tras el levantamiento del cuerpo, este fue trasladado a la morgue municipal de Jardín para los procesos de identificación oficial y la práctica de la necropsia. La Fiscalía General de la Nación asumió la investigación del caso, en un contexto de creciente alarma por la violencia contra las mujeres en la región.
Contexto de violencia y cifras alarmantes
El asesinato de Angie Paola Jiménez Ruiz no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una escalofriante realidad regional. De acuerdo con la Fundación Sumapaz, al menos 65 mujeres han sido asesinadas en Antioquia durante el año 2026. Una cifra que se eleva a 82 muertes violentas de mujeres en el mismo departamento, según los registros de Medicina Legal. A nivel nacional, las estadísticas de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares) son igualmente desoladoras: Bogotá encabeza la lista con 70 feminicidios, seguida por Valle del Cauca con 48, Antioquia con 25, Santander con 17 y Nariño con 14. Estos números reflejan una crisis de seguridad para las mujeres que las autoridades departamentales y nacionales intentan contener con reforzamiento de labores de inteligencia y articulación con organismos de derechos humanos.
Pistas y líneas de investigación
Las autoridades manejan como hipótesis principal que el crimen estaría relacionado con disputas por el control territorial o un posible ajuste de cuentas. En ese sentido, los investigadores no descartan una posible conexión con otro hallazgo macabro ocurrido en la misma jurisdicción rural de Jardín, en la vereda Río Claro, donde fue localizado el cadáver de un hombre aún no identificado. La Policía incrementó su presencia en la zona mientras recoge pruebas y testimonios que permitan esclarecer los hechos. Organizaciones sociales y de derechos humanos han hecho un enérgico llamado a las autoridades para que se adopten medidas urgentes contra la violencia de género, que en sus distintas manifestaciones -desde agresiones sexuales hasta violencia intrafamiliar y de pareja- sigue cobrando vidas en el departamento. Se esperan avances en la identificación de los responsables y su judicialización en las próximas semanas.












