Funcionarios del Distrito de Bogotá descubrieron este 20 de enero de 2026, en horas de la tarde, una fosa común repleta de centenares de cráneos de perros de diferentes tamaños bajo el puente de la carrera 30 con calle 6, en el centro de la capital. El hallazgo fue denunciado inicialmente en Facebook por Carolina Castiblanco, una usuaria de la red social que compartió imágenes impactantes y solicitó la difusión de los hechos para visibilizar la situación.
La intervención de los funcionarios se produjo tras la viralización de la denuncia en redes sociales, donde se evidenció el macabro descubrimiento. Según versiones de recicladores de la zona, los cráneos corresponderían al consumo de carne canina por parte de habitantes de calle, lo que ha generado conmoción y críticas por presuntas omisiones del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (Idypba). Las fotografías, tomadas por Carolina Castiblanco y Camilo Andrés, muestran la magnitud del problema de habitabilidad en la vía pública.
Impacto en redes y llamados a la acción
La publicación de Castiblanco acumuló numerosos comentarios que cuestionan la respuesta de las autoridades distritales ante el abandono animal y las condiciones de vulnerabilidad extrema en el centro de Bogotá. Este suceso pone en evidencia un drama oculto bajo uno de los puentes más transitados de la ciudad, donde la pobreza y la supervivencia extrema parecen haber llevado a prácticas desesperadas.
«Hallamos una fosa común de perritos en la calle sexta con carrera 30. Eran centenares de cráneos de diferentes tamaños y por versiones de algunos recicladores, en efecto, se los comían».
Carolina Castiblanco, usuaria de Facebook
Desde La Veintitrés Manizales, este reporte subraya la urgencia de intervenciones integrales para abordar no solo el bienestar animal, sino también las raíces sociales de tales tragedias urbanas, en espera de pronunciamientos oficiales del Distrito que aclaren las circunstancias y medidas a tomar.















