Una profunda conmoción ha causado en la comunidad del sur de Bogotá el hallazgo del cuerpo sin vida de Ana Lucía González Mendoza, una niña venezolana de tan solo ocho años, quien fue encontrada en una alcantarilla del barrio Juan José Rondón, en la localidad de Ciudad Bolívar. La menor había sido reportada como desaparecida un día antes, tras ser presuntamente llevada por la pareja de su hermana luego de una fuerte discusión familiar en el municipio de Mosquera, Cundinamarca. La desaparición de la niña fue denunciada el lunes 14 de septiembre por su hermana, quien acudió al CAI Porvenir del Río para reportar que el hombre había causado daños en la vivienda y se había llevado a la menor en una motocicleta sin autorización, desatando así una angustiosa búsqueda que terminaría en tragedia.
El cuerpo de Ana Lucía fue localizado en la mañana del martes 15 de septiembre en un conducto hídrico del barrio Juan José Rondón, un sector de difícil acceso en el sur de Bogotá. El hallazgo fue reportado por unos niños que se encontraban cerca de una montaña, alertando a las autoridades. Inmediatamente, unidades de la Policía Metropolitana de Bogotá, el Cuerpo Oficial de Bomberos y el CTI de la Fiscalía General de la Nación se desplazaron hasta el lugar para realizar el levantamiento del cadáver y dar inicio a las investigaciones. Medicina Legal recibió los restos de la menor para practicar la necropsia que determine la causa exacta de su muerte, mientras las autoridades trabajan en la hipótesis de que el crimen podría ser un acto de venganza vinculado a la discusión de pareja.
Fallas en la activación de protocolos de búsqueda
La familia de la víctima, quien había llegado a Colombia apenas tres meses antes para pasar unas vacaciones con su hermana, ha expresado su profundo dolor y frustración, cuestionando la respuesta inicial de las autoridades. Según denunciaron los familiares, los policías no activaron de inmediato los protocolos de búsqueda, lo que habría retrasado las primeras horas cruciales para localizar a la menor con vida. La Alcaldía de Mosquera informó que se pusieron en marcha los mecanismos de Búsqueda Urgente y Alerta Rosa, pero la demora en la activación inicial ha generado interrogantes sobre la efectividad de los procedimientos en estos casos de desaparición. En medio de la angustia, la familia recordó que la pequeña Ana Lucía, quien debía regresar a Venezuela esa misma semana para retomar sus estudios de cuarto grado, soñaba con volver a ver a sus compañeros de clase.
El caso, que ha conmocionado a la opinión pública por la crudeza de los hechos, es investigado de manera conjunta por la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, el CTI y el Cuerpo Oficial de Bomberos. Las autoridades trabajan en la recolección de evidencias y en la ubicación del presunto responsable, quien se encuentra prófugo. Mientras tanto, la comunidad del barrio Juan José Rondón y el sector de Porvenir Río permanecen consternados, exigiendo justicia para Ana Lucía y una mayor celeridad en las respuestas institucionales ante la desaparición de menores, un delito que, como lo demuestra este trágico desenlace, no admite demoras.










