La química farmacéutica Hannah Escobar presentó el 26 de agosto su renuncia a la Dirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud del Ministerio de Salud, cargo que había asumido menos de una semana atrás. La decisión, que tomó por sorpresa a varios sectores políticos y sanitarios, desató un fuerte choque entre el oficialismo, la oposición y organizaciones del sector salud. Escobar, quien se había desempeñado como subsecretaria de Salud de Antioquia y fue candidata a la Cámara de Representantes por el partido Nuevo Liberalismo, dejó el cargo en medio de versiones sobre diferencias normativas con el Gobierno nacional y una intensa presión en redes sociales, donde se difundieron imágenes alteradas sobre sus posturas personales.
Hasta el momento, el Ministerio de Salud no ha emitido un informe oficial que explique las causas de la dimisión. Sin embargo, fuentes cercanas a la exfuncionaria señalaron que la salida respondió a discrepancias con sectores del Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella y a una campaña de desprestigio en plataformas digitales. El cargo, al ser de libre nombramiento y remoción, permite al Ejecutivo designar a personas alineadas con su orientación ideológica, lo que ha sido defendido por voces afines al Gobierno y criticado por quienes consideran que se prioriza la lealtad política sobre la idoneidad técnica.
Reacciones divididas ante la renuncia
El Nuevo Liberalismo, partido al que pertenece Escobar, emitió un comunicado en el que destacó su trayectoria técnica y su capacidad para explicar con rigor las fallas del sistema de salud. En el texto, la colectividad liderada por Juan Manuel Galán afirmó: «Hannah Escobar llegó a la Dirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud con una hoja de vida técnica y una trayectoria construida a pulso: años explicándole al país, con rigor y en lenguaje sencillo, las fallas del sistema de salud y las consecuencias reales que la escasez de medicamentos tiene sobre pacientes y cuidadores».
«Su decisión de apartarse del cargo merece respeto. Quien renuncia antes que ceder en lo que considera correcto no está fallando: está honrando la razón por la que aceptó servir. Le pedimos al Ministerio de Salud claridad sobre las circunstancias de esta salida. Rechazamos categóricamente las agresiones, señalamientos y amenazas que Hannah ha recibido.»
Partido Nuevo Liberalismo
Desde la oposición, el senador Andrés Forero, del Centro Democrático, expresó su pesar por la salida de Escobar: «Lamento que finalmente no llegue al Ministerio de Salud. Conoce como pocos el sistema y fue una gran opositora al esperpento de Petro y Jaramillo». Forero añadió: «Tengo diferencias políticas con ella, pero la valoro y la admiración. Espero pueda seguir contribuyendo desde otros espacios».
En contraste, el excongresista Miguel Polo Polo defendió la coherencia ideológica en los cargos de confianza del Gobierno. «Como Hanna hay muchas preparadas, y por montones, en este país. Simplemente es cuestión de encontrar a alguien igual o mejor, pero que, a diferencia de ella, comparta la visión y los principios del proyecto Patria Milagro», señaló. Polo Polo también criticó a quienes cuestionan la salida: «No es ser sectario, es tener coherencia. Muy conchudos quienes denigraron de Abelardo y ahora reclaman espacios».
La representante a la Cámara Cathy Juvinao, por su parte, comparó a los sectores radicales de ambos bandos: «Los fanáticos abelardistas, como los fanáticos petristas, son la nueva secta». Mientras tanto, el activista Jerome Sanabria advirtió sobre el riesgo de ceder ante la presión digital: «El gobierno no puede tomar decisiones de acuerdo a lo que digan un par de twitteros, y esto aplica para todos los desnombramientos que han hecho basados en la presión social». Sanabria fue contundente al calificar la renuncia: «Hacer renunciar a Hannah Escobar, una de las personas que más sabe de fármacos, es un error garrafal».
Llamados a la revisión y el contexto político
La organización Médicos de Colombia también se pronunció a través de su cuenta en X, donde expresó su desconcierto por la salida y pidió al Ministerio reconsiderar la pérdida de la funcionaria: «Había regocijo por la llegada de Hanna Escobar al control de medicamentos en este gobierno. ¿Qué pasó? Por favor, reconsiderar perder una funcionaria de esta calidad».
La Dirección de Medicamentos y Tecnologías en Salud es una dependencia clave para la regulación del mercado farmacéutico y la gestión del abastecimiento de fármacos en Colombia. La renuncia de Escobar, en medio de un entorno político polarizado y con fuertes presiones en redes sociales, deja interrogantes sobre los criterios que priman en la conformación del equipo de salud del presidente Abelardo de la Espriella y sobre el futuro de la política de medicamentos en el país.










