En una audiencia celebrada el pasado 29 de septiembre, los hermanos Juan Pablo Gómez Cardoso, conocido como alias Pablito, y Diego Armando Gómez Cardoso, alias Pachanga, aceptaron su responsabilidad por los delitos de secuestro extorsivo y hurto cometidos contra Diana Ospina. La víctima fue plagiada el 22 de febrero de 2026 en Bogotá, cuando salió de la discoteca Theatron, en la localidad de Chapinero, y abordó un taxi. Antes de llegar a su domicilio, otro vehículo de servicio público interceptó el que ella ocupaba; de ese segundo taxi descendieron los dos hermanos, quienes la retuvieron durante aproximadamente 40 horas. La sentencia por estos hechos se conocerá el próximo 23 de octubre de 2026.
Durante el cautiverio, los captores obligaron a Diana Ospina a entregar las claves de sus cuentas bancarias y a realizar múltiples retiros. En total, los hermanos sustrajeron cerca de 40 millones de pesos a través de 13 transacciones, a lo que se suma un pago fraudulento de 2 millones 500 mil pesos que presentaron a la víctima como requisito para su liberación. Inicialmente, los secuestradores exigieron un rescate de hasta 10 millones de pesos, monto que luego redujeron. La creencia que motivó el crimen era que la víctima poseía más de 1.000 millones de pesos en sus cuentas. Un dato relevante es que alias Pachanga se encontraba cumpliendo detención domiciliaria por otros delitos en el momento en que se cometió el secuestro.
La investigación y la conexión con otros crímenes
La rápida acción de las autoridades fue posible gracias a que Diana Ospina, antes de perder el contacto con su entorno, alcanzó a enviar a una amiga las placas del taxi que había abordado. A partir de ese dato, unidades del Gaula y la Sijín de la Policía Metropolitana de Bogotá iniciaron la búsqueda. Los hermanos Gómez Cardoso intentaron evadir la captura mediante varias estrategias: cambiaron de residencia en cuatro ocasiones, eliminaron sus perfiles en redes sociales y utilizaron teléfonos celulares con números internacionales. Finalmente, la víctima fue hallada consciente pero en estado de shock en la vía que conduce al municipio de Choachí.
«Volver a casa y ver a mi familia y a mis mascotas me dio fuerzas. Es un proceso que no ocurre de la noche a la mañana, y es fundamental denunciar para que no le pase a nadie más».
Diana Ospina, víctima del secuestro, durante el evento «Un paso adelante contra el secuestro y la extorsión» del Gaula
El caso ha cobrado una relevancia mayor al ser vinculado con el homicidio del profesor Neill Felipe Cubides Ariza, ocurrido en enero de este mismo año. Las investigaciones revelaron coincidencias en los vehículos tipo taxi utilizados en ambos delitos. Al respecto, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, declaró que este proceso de investigación se realizó en paralelo con el que llevó a la captura de los responsables del secuestro y asesinato del docente. El propietario de los taxis, Fredy Alexander Ayala Santamaría, afirmó desconocer que sus vehículos fueran empleados para cometer estos ilícitos.
La investigación apunta a la existencia de una organización delincuencial dedicada a intimidar a pasajeros de taxi para obtener dinero de forma violenta. La audiencia en la que se definirá la condena para los hermanos Gómez Cardoso fue programada para el 23 de octubre de 2026, fecha en la que se espera que la justicia dictamine su sentencia por estos graves delitos.










