Lina Zapata, la hija menor de Margarita Zapata, ha desmentido públicamente las declaraciones de su madre, quien fue condenada en 2016 a 22 años de prisión por proxenetismo y explotación sexual. En un relato conmovedor, Lina detalla cómo desde los 13 años, al regresar de manera permanente a la casa de su madre en Bogotá, sufrió abandono, maltrato físico y psicológico, y fue forzada a la prostitución. A los 14 años, Margarita vendió la virginidad de su hija a un hombre por 350.000 pesos, lo que resultó en un embarazo forzado durante el cual Lina fue encadenada a la cama, privada de atención médica y mantenida en cautiverio, recibiendo comida en el piso y durmiendo sobre cojines.
El caso, que involucra a una familia con 15 hijos en total, destaca el trato diferencial que Lina recibió como sirvienta obligada a cumplir todas las órdenes de su madre, mientras esta seleccionaba a quiénes explotar sexualmente a cambio de dinero y cheques. Margarita, separada de su pareja y sumida en pobreza extrema, había dejado previamente a Lina al cuidado de una vecina llamada Gloria, designada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). Sin embargo, Lina alega un patrón sistemático de abuso, contrastando con las negaciones de su madre, quien desde la cárcel insiste en que todo se debió a la miseria económica y niega haber lastimado a su hija.
Pruebas judiciales y confrontación en pódcast
La Fiscalía y el ICBF validaron los hechos con pruebas contundentes, incluyendo un examen de ADN que confirmó con un 98,9% de certeza la paternidad del hombre involucrado en la venta inicial respecto al hijo nacido de Lina. Además, se presentaron diarios personales, cheques y resultados de polígrafo que respaldan el testimonio de la denunciante. Las versiones opuestas surgieron en el pódcast ‘Conducta Delictiva’, donde Margarita niega los abusos y la mayoría de sus otros 14 hijos la apoyan, aunque Lina afirma que sus hermanas también fueron explotadas. Lina escapó finalmente con la ayuda de un inquilino y Gloria, quien hoy actúa como su madre verdadera.
«Se la regalo, a mí esa muchachita me estorba».
Margarita Zapata, según el relato de su hija Lina.
Lina describe con crudeza los episodios: «Me trataba como la sirvienta, no me trataba con cariño y debía hacer todo lo que ella quería. Ella decía: ‘Ella sí, ella no, él sí, así’, y recibía plata y cheques». Sobre el día fatídico, añade: «Vi cuando él entregó 350.000 pesos a la señora Margarita… ella me encadenó a la cama, no me dejaba salir y me mantuvo encerrada durante el embarazo». Respecto a la prueba de ADN, precisa: «La fiscalía y el bienestar familiar hicieron prueba de ADN a los tres, a él, al niño y a mí… salió un 98,9% que era hijo de él».
Reconstrucción de vida y llamado a otras víctimas
Aunque Margarita intentó un aborto fallido durante el embarazo de Lina, esta ha reconstruido su vida junto a su hijo y mantiene una relación cercana con Gloria. No obstante, Lina expresa que no siente alivio por la condena de su madre: «No siento alivio, no siento descanso, no me da nada que ella esté allá. Creo que para juzgarse necesita Dios… No le creo que diga que me ama, porque cuando uno ama, uno no lastima a las personas que realmente ama». En un tono de gratitud transformadora, concluye: «Él me cambió, es lo mejor que me pudo haber pasado. Gracias a él estoy aquí hablando con la verdad, sin aumentar ni decir, sino siendo lo que realmente debe decirse». Lina insta a otras posibles víctimas a denunciar, subrayando la importancia de romper el silencio frente a estos abusos.















