Expedientes judiciales estadounidenses revelan que Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro y jefe del Cuerpo de Inspectores Especiales de la Presidencia desde 2013, así como integrante de la Asamblea Nacional Constituyente desde 2017 y de la Asamblea Nacional desde 2021, se reunió en Medellín en 2020 con representantes de las disidencias de las Farc para acordar el tráfico de cocaína y armas hacia Estados Unidos, mediante un intercambio de drogas por armamento.
La reunión en la capital antioqueña sirvió para sellar alianzas que datan desde 2014, cuando Maduro Guerra comenzó a participar en rutas de narcotráfico, y se intensificaron en 2017 con la planificación de envíos específicos, utilizando aviones de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), rutas aéreas y marítimas, así como contenedores, todo vinculado al llamado Cartel de los Soles, conformado por civiles y militares venezolanos. Estos acuerdos buscaban coordinar el envío de droga desde Colombia a través de Venezuela hasta territorio estadounidense, con una alianza proyectada hasta 2026.
Operaciones y cifras involucradas
Entre las operaciones destacadas figuran cargamentos de cientos de kilogramos de cocaína enviados hacia Miami en 2017, facilitados por redes transnacionales que movieron toneladas de droga en total. Algunos embarques se coordinaron en la isla de Margarita, bajo la dirección de un capitán de la Guardia Nacional venezolana, empleando métodos sofisticados para evadir controles.
Maduro Guerra enfrenta acusaciones por conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, así como por el uso de armas automáticas y explosivos, lo que ha derivado en el decomiso de bienes y la extensión de la investigación a otros funcionarios venezolanos. Además, se le señala como integrante clave del Cartel de los Soles, con alianzas estratégicas con el ELN, el Cártel de Sinaloa, los Zetas y el Tren de Aragua.
Contexto internacional y respuestas locales
En paralelo, persiste una circular roja de Interpol contra Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, líder de las disidencias de las Farc, activa desde 2021 y con presuntos indicios de que se esconde en Venezuela. Las autoridades colombianas, por su parte, han manifestado no tener información sobre la visita de Maduro Guerra a Medellín en 2020, lo que añade un velo de misterio a estos movimientos transfronterizos.

















