Juan Pablo Escobar Henao, hijo del legendario capo del Cartel de Medellín Pablo Escobar y actual conocido como Sebastián Marroquín, confirmó en el cuarto capítulo de la serie «Dear Killer Nannies: Criado por sicarios», estrenada el 1 de abril, que su padre planeó en 1988 contratar al rey del pop Michael Jackson por tres millones de dólares y luego secuestrarlo para amenizar su propia fiesta de cumpleaños en Colombia. Este testimonio impactante, narrado directamente por el hijo del narcotraficante, expone las extravagancias y el poder ilimitado que manejaba Pablo Escobar en esa época.
El ambicioso esquema reflejaba el profundo odio de Pablo Escobar hacia las figuras emblemáticas de Estados Unidos, mientras que Juan Pablo, quien tenía apenas 16 años cuando su padre fue abatido en 1993, era un ferviente admirador de Jackson, tanto que sicarios pintaron un mural del cantante en su habitación. Sin embargo, el joven disuadió al capo de llevar a cabo el secuestro al fingir desinterés por el artista, temiendo que su padre destruyera todo lo que él amara, en un entorno de violencia constante donde no tuvo amigos por el pánico que generaba la cercanía con el narcotraficante.
Una mirada íntima a la infancia bajo el imperio del terror
La serie, compuesta por ocho capítulos producidos con el testimonio exclusivo de Juan Pablo Escobar Henao, explora la infancia sin normalidad de la familia, rodeada de sicarios y rodeada de un mundo de extrema violencia. Rodada en Bogotá y Medellín, ofrece una perspectiva única sobre lo que se vivía al interior del hogar Escobar, lejos de las imitaciones superficiales que circulan en el mercado audiovisual.
«Fue él mismo el que me hizo sentir que todo aquello que yo amara estaría en peligro».
Juan Pablo Escobar Henao, narrador de la serie
Tras la muerte de Pablo Escobar, su familia se trasladó primero a Mozambique y luego a Argentina en busca de refugio, escapando de las sombras del pasado. En diálogo con el periodista Javier Ponzo, Juan Pablo enfatizó la esencia del proyecto al afirmar que no se trata de una serie sobre su padre, sino sobre su propia historia familiar, marcada por la presencia de gente muy mala y una violencia omnipresente.
«Esta no es una serie de Pablo Escobar, es una serie de su hijo, de su familia, de lo que se vive al interior de una familia rodeada de violencia, de gente muy mala, y es una mirada única; el resto son burdas imitaciones».
Juan Pablo Escobar, en diálogo con Javier Ponzo
Esta revelación no solo ilustra las locuras de un imperio narco en su apogeo, sino que humaniza el costo personal que pagó la familia Escobar, atrapada en un ciclo de poder destructivo que aún resuena en Colombia.











